miércoles, 20 de marzo de 2013

Francisco: Algunas conclusiones.






Tratando de entender "los designios de dios" o al menos uno: Bergoglio Papa. La densidad del entramado de intereses, traiciones, y los etc que quieran, que dan por resultado su elección (tan progresista como la que dio por resultado Julio Cesar emperador). Digamos que, aún para quienes hacemos política, llama la atención tal grado de movilidad.  A pesar de ese terreno inestable, nos animaremos a algunas conclusiones, provisoria por cierto.
No voy a dedicar demasiado lugar a analizar el “momento” de la “elección”. No me atrevo y además está en todos los medios internacionales. Sólo decir que Angelo Scola por quién habían hecho lobby frente al anterior Benedicto, entró al Concilio como el favorito,  y salió como cardenal parte de un sistema al cual se le culpan buena parte de los pesares del Vaticano. Entre medio los “italianos” y aliados – la burocracia vaticana- cedieron ante la realidad impuesta por una mayoría de votos consistente. Es por eso que Bergoglio – y no por otra cosa- recordó ser el Obispo de Roma  y trató de relacionarse con dicha ciudad. Se verá con el correr del tiempo si los sectores “tradicionales” lograron incorporarse a ese armado y cual será su capacidad de respuesta.
I
Aquí la primera conclusión global acerca de la Iglesia: cuando se dice “tradicional” o “conservador” o “progresista” en ella, no podemos aplicarle las misma cualificaciones que a otro conjunto x. Más sencillamente: la Iglesia ES conservadora, sino ¿cómo explicar que un hombre que se opuso decididamente al matrimonio igualitario sea tomado por todos los medios internacionales como “progresista”?
De allí –intuyo- que muchos dirigentes políticos, sobre todo en la región, hayan visto esta elección como positiva. Dos ejemplos que asombraron en las primeras horas: Maduro y Correa.
II
Segunda conclusión. Dentro de la izquierda – si es una izquierda imbricada con la sociedad - hay sectores laicos y sectores religiosos, que duda cabe. Ahora bien, la apreciación de ambos “sectores” ante la elección de Bergoglio está necesariamente teñida de estas variables. Olvidado – al menos para mi- pero cierto: los anticlericales somos una corriente en cualquier sociedad y sólo un sector dentro del pensamiento de izquierda en América Latina.
Parece una verdad de perogrullo y quizás lo sea. Hasta hace unos días no parecía tan cierta. Quienes somos contrarios a la Iglesia, a sus edificios, cargos, pensamientos. Quienes detestamos cualquier sotana. A esos quienes nos daba lo mismo que eligieran a Bergoglio o al Chavo del 8 (dejo de lado aquí la particularidad de que Bergoglio es Argentino y como tal, influirá decididamente a la política de estos lugares).
Para aquellos que creen en Dios, en ese dios bíblico, y creen que su Iglesia debe estar del lado de los pobres, no era lo mismo. La mirada ilusionada, comprensiva, podía – y debía- estar en ellxs.
Concedo entonces nuestro error o el mío. Que más da.
III
Los debates en la Argentina, que han cruzado a varias fuerzas políticas y a buena parte de la sociedad traen –creo- algunas conclusiones de valor, de esas que quedan.
Cruzados seguramente por su grado de pertenencia/alejamiento de la Iglesia, la cuestión de Iglesia y Dictadura potenció hasta el extremo las posiciones. Y es bastante lógico. La derecha parecía tener su éxtasis, mientras muchos militantes populares no sabían muy bien que decir.
El error mencionado arriba fue notable cuando personas de intachable camino en defensa de los DD.HH, dijeron que con Bergoglio se abría una nueva etapa en la Iglesia. Perez Esquivel, Alicia Oliveira. Dirigentes políticos de distinto signo como Emilio Pérsico, el Chino Navarro o Claudio Lozano y Marta Maffei. Esta última recordando el apoyo de Bergoglio a la “carpa blanca” docente, que enfrentó al menemismo.
La foto que circuló profusamente en las redes sociales, en la que un supuesto Bergoglio daba la comunión a Videla, fue rápidamente aclarada por el Diario Página 12 que no dijo que ese era el actual Papa.
Ahora bien: de ese debate surge la tercera conclusión. La Iglesia Católica Apostólica Romana de la Argentina le debe a la sociedad – y no sólo a sus feligreses- más que una explicación sobre su participación en la Dictadura. Algo de eso –poco-  surge del documento de la Conferencia Episcopal de Diciembre pasado dónde reiteran su pedido de “perdón” a quienes se sintieron “defraudados o no acompañados”. Desmintiendo “connivencia” y rechazando los dichos del dictador Jorge Rafael Videla, afirmaron que “no podemos ni queremos eludir la responsabilidad de avanzar en el conocimiento de esa verdad dolorosa y comprometedora para todos”. Además manifestaron estar “comprometidos a promover un estudio más completo de esos acontecimientos, a fin de seguir buscando la verdad”.
Quienes conocen – de cualquier modo- la “delicadeza” de la Iglesia en sus palabras, saben que cada una de las mencionadas está cuidada hasta el hartazgo, y que sus tiempos son aún más dilatados que los de la Justicia.
Está claro que pedir “·perdón” por “no acompañar”, no es lo mismo que hacerlo por apoyar y sostener una dictadura. No solo eso. Monseñor Plaza, sabemos, era dueño y señor en la ciudad de La Plata. Dueño de vidas. Y no es el único caso.
La versiones sobre la beatificación de Carlos de Dios Murías, sacerdote argentino asesinado en 1976, podría ser una respuesta. Y no estaría nada mal.  Murías fue asesinado cuando el Golpe de Estado se había consumado. Será una beatificación que en si misma denuncia. Nombra. Bastante, si es que es una realidad.  
Podremos decir con alguna verosimilitud que es la forma en que el nuevo Papa, desanda su propio recorrido, protegiéndose de los cuestionamientos. Si. Pero la política nos trae una respuesta. ¿Es necesario? Es decir: ¿su poder de acción depende de esta acción?. No lo creo. De hecho fue Francisco con la historia a cuestas.
IV
La cuarta conclusión tiene que ver con algo singular. Hace días escribía sobre el “caso” del Juez Hooft y la situación de muchos Jueces Penales durante la dictadura. Entiendo que hay mantenimientos de lugares que se parecen demasiado a la connivencia. En el caso señalado veo cuestiones claras de derecho que merecen, no sólo la suspensión en el cargo- sino la sentadilla en los Tribunales que lo requieren, sin los fueros.
Entiendo que no todos los casos son iguales.  Y que profundizando en esta ecuación –civiles con lugares preponderantes durante la Dictadura- nos encontraremos con zonas complejas. De esas cuestionables éticamente, pero no judiciables.
Pensemos por ejemplo en los Intendentes durante la dictadura. Fueron cientos de civiles ligados a algún partido político o no. Algunos de ellos electos nuevamente en democracia.
De modo similar, aunque no traslativo, creo han funcionado buena parte de los eclesiásticos durante el “proceso”. Con una salvedad no menor: la Iglesia, aunque dependiente del Estado, no es el Estado.
La respuesta, entonces, acerca del porqué de su colaboración (institucionalizada o no) tiene que ver con otras cuestiones. Con su anticomunismo visceral que aún hoy reside en buena parte de sus miembros.
En este sentido sería más que bueno – propicio?- que la cúpula de la Iglesia en la Argentina incluyera en una autocrítica profunda estas formulaciones. Que reconociera que tomó parte decidida en la Guerra Fría a escala planetaria. Que creyeron  que las formaciones guerrilleras  y sus agrupaciones de superficie eran la escala local de ese ensayo global. Y que ante tanto enfrentamiento, creyeron en la paz de los cuarteles.
Es por esto que nadie, de buena fe, creyente o no, clerical o anticlerical puede creer que la Iglesia no sabía de – por caso- la desaparición forzada de personas. Y no se puede creer porque en innumerables testimonios de madres y padres están sus solicitudes de que intercedan ante las FF.AA.
El propio Bergoglio al declarar como testigo ante la Justicia por la desaparición de los Jesuitas Yorio y Jalics , afirmó “en aquellas épocas todo cura que trabajase con los pobres era zurdo, y eso no se termino”. Cuando le preguntan quienes hacían esas acusaciones, el cardenal fue deliberadamente ambiguo. Aún cuando le insistieron en que precisara y lo pusieron bastante incómodo. ¿no recuerda algún caso concreto?.
Es muy interesante ese video de sus declaraciones ante la Justicia..  Bergoglio dijo haber sabido que fue “la marina” la que realizó el “procedimiento”. Ante la pregunta de ¿quién le dijo que era la marina? ¿una autoridad eclesiástica? Respondió, “ se decía “, “vox dei”. Afirmó haber tenido dos encuentros con Massera por los sacerdotes. El segundo, muy tenso.
También dijo saber que una vez liberado Yorio este había afirmado con que se “había sentido desprotegido”. Increíblemente el propio Bergoglio aclara “no se habló con la palabra entregar”.
Ha habido integrantes de la Iglesia perseguidos, muertos o torturados. El Obispo Angelelli – por ejemplo-. Pironio, el “obispo montonero” según el CNU, gran difusor de los documentos de Medellín y la Iglesia cercana a los pobres. Llevado a Roma por el Papa Paulo VI, dadas las amenazas a su vida, en 1975. Parte de la “cúpula” que hoy estamos revisando.  Otros no sólo convalidaron. Las dos cosas son ciertas.
V
Esa y no otra es la estructura en la cual Jorge Mario Bergoglio hizo su carrera.  Llorando o no ante la desaparición de curitas de su orden.
Sobre su pensamiento no hay demasiado que agregar. Con un estilo propio es, al fin de cuentas, un hombre políticamente correcto para su Iglesia.
Mantuvo indeleble la agenda eclesiástica. Oposición cerrada al matrimonio igualitario o al aborto en cualquier forma legalizada. La base imponible necesaria para permanecer.
Pero aún analizando el circuito completo de pensamientos, estructuras y culturas de un hombre “de dios” siempre va a quedar la puerta abierta, la posibilidad de que la historia lo reconfigure.
De otro modo: hace tiempo que está más o menos claro que las circunstancias históricas pueden cambiar a un hombre. Y a mochxs. Si creemos que las “estructuras” son tanto; si las versiones de si mismo son tan acabadas;  nos estaríamos olvidando que en determinadas circunstancias, es el “día” –como suma de acontecimientos-el que define.
Una Iglesia Pobre, para los Pobres. Querría, dijo Francisco. Sabiamente no lo dio como un hecho.

2 comentarios:

  1. Es imposible creer que la iglesia, mejor dicho, los que la manejan algún día estén a favor del matrimonio igualitario o el aborto. Aunque estuviesen de acuerdo, es cavarse su propia fosa y cualquier cura que lo profese esta condenado al destierro, como le paso al Padre Orbe acá en Mar del Plata (por ejemplo), él bendecía matrimonios que no podían casarse por iglesia, aunque solamente se ha dicho que por pertenecer a los curas carismáticos , sanadores. Cada uno que piensa distinto, lo apartan.
    Si bien me crié en un hogar católico practicante, la vida me fue enfrentando a distintas situaciones que me alejaron de la Iglesia.
    Mi matrimonio fue de palabra, solamente un compromiso sin papeles y sin poder casarnos por Iglesia. El primer desencanto fue cuando hace 25 años comencé a buscar capilla para bautizar a mi hija y en varias fui rechazada por la condición de que esa niña había nacido de dos personas que no estaban casadas por la Iglesia, o sea: es hija del pecado. Como soy muy testaruda, la terminé bautizando y a mis otros dos hijos también, repito: me crié con esa creencia muy arraigada en mi.
    Pero lo que me resultó más ilógico y me desengaño por completo, fue cuando mi hija iba a tomar su primera comunión, al querer acompañarla, me vengo a desayunar que yo no podía comulgar; ni siquiera ser confesada porque seguía viviendo en el pecado con un hombre que no estábamos casados por Iglesia y aunque mi matrimonio duró mucho más que su primer matrimonio "por Iglesia", eso no importaba, mientras yo viviera con esa persona bajo el mismo techo y en la misma cama durmiera, estaba excomulgada, no tenía derecho al perdón. Mientras que alguien que mata, que quita la vida a otra persona, alguien que viola ...sí tiene el perdón de la Iglesia, Sí puede confesarse y sí puede comulgar, un absurdo, que al planteárselo a un cura, me dijo que podía estar cerca de la Iglesia siendo colaboradora de Caritas, organización en que tampoco creo porque también con mis propios ojos fui testigo de innumerables irregularidades.
    Entonces ante tanta incoherencia , ante tanto alejamiento sistemático de la Iglesia para con sus fieles , ¿qué podemos esperar de esta Iglesia retrograda ?
    Sólo que este lejos de la imagen de Jesus, del perdón, de la comprensión,que sea pura política, negociados y tapan , siempre tapan sus pecados .

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    1. Está muy buena la comparación que haces Laura. Y si, un verdadero disparate. Hace unos días, con el peregrinar de "sabeedores" de la Iglesia por la TV, un tipo le contestó a otro: "si podés comulgar estando divorciado. Lo que no podés es convivir con alguien". Es decir mujer separada - por lo que sea, por ejemplo golpeada por el ex- tiene que vivir en la soledad, de por vida. ¿Su error? Quien sabe. ¿Un hombre separado? Célibe?. Es de locos. Este es el trabajo que tienen que hacer quienes crean en esa Iglesia. Hacerla avanzar.

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