lunes, 10 de junio de 2013

Pulti y Acción Marplatense nunca quisieron hacer la Consulta Popular.



Nada impropiamente la consulta popular acerca de la Policía Comunal en Gral. Pueyrredón fue suspendida.
Más allá de los argumentos del fallo del Juez Simón Isach, la improcedencia era parte sustantiva tanto de la convocatoria, como de la (no) puesta en práctica de dicha Consulta.
En este casco parece ser que lo obvio requiere de explicaciones. Es así en la medida en que la categoría “obviedad” es puesta en duda, relativizada como sujeto de debate.
No estaría mal, si no mediara para esta relativización el olvido franco y concurrente de toda la lógica desarrollada por la humanidad desde hace miles de años.
Dada la cancha, juguemos en ella y veamos.
I)                   Pulti y AM NUNCA quisieron hacer una Consulta Popular.
Reconozco en este enunciado una estrategia política de la que –quizás- los actores sean prescindentes. No porque haya estado en otro lado, sino más bien, porque suena a mucho.
Tomando en cuenta los sucesivos anuncios, pareciera ser que su intento inicial haya sido el de “apretar” a gobierno Nacional y Provincial por una mayor cuota de agentes y suministros hacia estos territorios. Nada extraño al conjunto de los Intendentes de cualquier localidad. Si desmesurado.
Si esto fue así no se tuvieron en cuenta dos cuestiones centrales: la notoria disparidad entre ambos Gobiernos y la poca fecundidad del resultado, dado que si ante una convocatoria “refuerzan” seguridad, cualquier jefe Comunal haría lo mismo. Lo que llevaría a la triplicación nacional de los Presupuestos en Seguridad Pública.
Refuerza esta hipótesis las sucesivas dilataciones de la fecha “electoral”; la no congruencia entre “proyecto” y declaraciones (véase Decreto 856/2013); y la notoria incapacidad para llevar adelante una elección de esa naturaleza.
Además el hecho de no haber presentado un proyecto y que se fuera a votar por si o por no a un aumento de tasa, dejaba liberado el camino para seguir en esa negociación post elecciones generales.
Encerrados en sus propias ecuaciones hicieron lo único que saben hacer: correr para adelante, esperando ahora que llueva café del cielo.
A este movimiento algunos cientistas políticos lo denominaron “take off” (despegue), copiando la frase de un economista- Rostow- pero con diferente sentido. Para ellos este movimiento, si no es bien encuadrado, puede llevar a un aterrizaje traumático. Algo así como cuando en el ajedrez se tiene una ficha comprometida y se compromete otra.
Volviendo al café: este podía tener gusto a solicitud Presidencial, del Gobernador o a fallo Judicial impidiendo la Consulta. Daba igual.
I)                   El Fallo y cocina.
Fueron varias las presentaciones Judiciales pidiendo se expidan por la legalidad de la Consulta o la supresión de la misma lisa y llanamente.
La que pegó en el blanco argumentaba los problemas de la Junta Electoral, su falta de Reglamento, como así los desaguisados más elementales ya conocidos.
El Fallo llegó a tiempo. Pulti fue salvado de una derrota contundente de la cual difícilmente sobreviviera, en términos políticos, claro.
La relación entre el abogado querellante a título personal y un Concejal de AM está más que probada.
Y llama la atención que las acciones encaradas por algún Partido Político hayan sido desestimadas muy rápidamente por el mismo Juez Isach. Fallo que concitó la alegría de algunos contratados de AM. Los mismos que ahora, Intendente incluido, se ofenden por el fallo
La no apelación (por falta de tiempo) reafirma más la hipótesis inicial.  Aún suspendida la Consulta – en vigor el fallo de primera instancia- ¿porqué no apelar?
II)                ¿Pues entonces quién lo tiene?
Es cierto, tal cual rezaba alguna oposición, que la gran mayoría de los ciudadanos votaban en contra de la propuesta.
También es cierto que por lo menos una encuesta de 20 días antes de la suspensión y realizada por profesionales que habitualmente asesoran al Intendente, daba un resultado de 80% por el No y 20% por el Si, en números redondos.
Sólo la falta de concurrencia podía salvarlo. Y para quien convoca a una Consulta apostar a que no vayan a votar es menos que lamentable. La encuesta mencionada sostenía la factibilidad de una elección con más de un 45% de asistencia.
Así que, desde esa fecha al menos, circula fuertemente la posibilidad de la suspensión. ¿De dónde salen estos trascendidos?
Estos “rumores” no tenían como origen a la “oposición”. No podían tenerlo. A esa altura de los acontecimientos el problema de quienes sacan números rápidamente era quien o quienes se quedan con el éxito. Nunca la suspensión.
Si tenían una elección que no habían convocado pero estaban ganando… ¿para qué suspenderla?
La lógica tiene esas cosas: demuele argumentos blandos.
III)             ¿Es imposible hacer la Consulta el día de las PASO o el de la Elecciones Generales?
No lo es.
Las Consulta Populares son un mecanismo de la llamada “nueva forma de democracia” o “democracia semi-directa”. Dejamos el debate acerca de si lo son o no –nuevas, digo- y de su magnitud y capacidad de perforación en la sociedad.
Lo cierto es que están incluidas en las Reformas Constitucionales de 1994. Artículo 40 CNA y Artículo 67 inc. 2 y 3 de la CPBA. La Ley 25432 reglamentó el artículo de la Ley Nacional. No se ha podido hasta el momento hacer lo propio con lo normado en la CPBA.
Ahora bien, del texto del artículo Art 67 inc. 2 de la CPBA es claro acerca de los requisitos que debe tener una Consulta Popular
Todo asunto de especial trascendencia para la Provincia, podrá ser sometido a consulta popular por la Legislatura o por el Poder Ejecutivo, dentro de las respectivas competencias. La consulta podrá ser obligatoria y vinculante por el voto de la mayoría absoluta del total de los miembros de cada Cámara”.
Del texto del artículo completo se deducen, a nuestro juicio algunas cuestiones.
La primera: la CPBA requiere una Ley para reglamentar este derecho y obligación. La segunda y más interesante: no estando la Ley general, bien podría ser convocada por una Ley especial (con Morón y algún otro municipio que la requiera). De tal forma la anunciada Consulta sería un hecho.
Un hecho/ derecho, ya que las competencias generales serían las de cualquier elección. La Junta Electoral con arreglo a la CPBA, trabajaría para el caso, emitiendo un padrón definitivo con todos y todas – incluso los mayores de 16 años- de acuerdo a la Ley provincial que los habilita a votar por primera vez. La boletas serías distribuidas a todos los partidos que así la requieran. Los presidentes de mesa serían los mismos, ya que en rigor, sería la misma elección (y pagos por el Estado Nacional). La fuerzas de seguridad custodiarían los lugares de votación y las urnas (que deberían ser distintas de las en que se depositan las boletas partidarias). La fiscalización sería facilitada dada la contemporaneidad con la elección general. Sólo unos 15 cm de mesa se utilizarían para poner ambas opciones. En fin. Aquello que no pudieron arreglar.
Para todo esto se necesita que el Concejo Deliberante (dónde tiene mayoría especial AM) lo solicite al Gobernador y a los Presidentes de ambas Cámaras. Ante la duda, resquemor o inacción del Gobernador podría algún legislador (la Diputada Martínez de AM, por caso) presentar el Proyecto de Ley y buscar el consenso necesario.
Este es el camino serio que debió tomar un Intendente que realmente quiere lo que dice querer. Por eso la hipótesis central se comprueba. Nunca quisieron una verdadera Consulta Popular.




miércoles, 20 de marzo de 2013

Francisco: Algunas conclusiones.






Tratando de entender "los designios de dios" o al menos uno: Bergoglio Papa. La densidad del entramado de intereses, traiciones, y los etc que quieran, que dan por resultado su elección (tan progresista como la que dio por resultado Julio Cesar emperador). Digamos que, aún para quienes hacemos política, llama la atención tal grado de movilidad.  A pesar de ese terreno inestable, nos animaremos a algunas conclusiones, provisoria por cierto.
No voy a dedicar demasiado lugar a analizar el “momento” de la “elección”. No me atrevo y además está en todos los medios internacionales. Sólo decir que Angelo Scola por quién habían hecho lobby frente al anterior Benedicto, entró al Concilio como el favorito,  y salió como cardenal parte de un sistema al cual se le culpan buena parte de los pesares del Vaticano. Entre medio los “italianos” y aliados – la burocracia vaticana- cedieron ante la realidad impuesta por una mayoría de votos consistente. Es por eso que Bergoglio – y no por otra cosa- recordó ser el Obispo de Roma  y trató de relacionarse con dicha ciudad. Se verá con el correr del tiempo si los sectores “tradicionales” lograron incorporarse a ese armado y cual será su capacidad de respuesta.
I
Aquí la primera conclusión global acerca de la Iglesia: cuando se dice “tradicional” o “conservador” o “progresista” en ella, no podemos aplicarle las misma cualificaciones que a otro conjunto x. Más sencillamente: la Iglesia ES conservadora, sino ¿cómo explicar que un hombre que se opuso decididamente al matrimonio igualitario sea tomado por todos los medios internacionales como “progresista”?
De allí –intuyo- que muchos dirigentes políticos, sobre todo en la región, hayan visto esta elección como positiva. Dos ejemplos que asombraron en las primeras horas: Maduro y Correa.
II
Segunda conclusión. Dentro de la izquierda – si es una izquierda imbricada con la sociedad - hay sectores laicos y sectores religiosos, que duda cabe. Ahora bien, la apreciación de ambos “sectores” ante la elección de Bergoglio está necesariamente teñida de estas variables. Olvidado – al menos para mi- pero cierto: los anticlericales somos una corriente en cualquier sociedad y sólo un sector dentro del pensamiento de izquierda en América Latina.
Parece una verdad de perogrullo y quizás lo sea. Hasta hace unos días no parecía tan cierta. Quienes somos contrarios a la Iglesia, a sus edificios, cargos, pensamientos. Quienes detestamos cualquier sotana. A esos quienes nos daba lo mismo que eligieran a Bergoglio o al Chavo del 8 (dejo de lado aquí la particularidad de que Bergoglio es Argentino y como tal, influirá decididamente a la política de estos lugares).
Para aquellos que creen en Dios, en ese dios bíblico, y creen que su Iglesia debe estar del lado de los pobres, no era lo mismo. La mirada ilusionada, comprensiva, podía – y debía- estar en ellxs.
Concedo entonces nuestro error o el mío. Que más da.
III
Los debates en la Argentina, que han cruzado a varias fuerzas políticas y a buena parte de la sociedad traen –creo- algunas conclusiones de valor, de esas que quedan.
Cruzados seguramente por su grado de pertenencia/alejamiento de la Iglesia, la cuestión de Iglesia y Dictadura potenció hasta el extremo las posiciones. Y es bastante lógico. La derecha parecía tener su éxtasis, mientras muchos militantes populares no sabían muy bien que decir.
El error mencionado arriba fue notable cuando personas de intachable camino en defensa de los DD.HH, dijeron que con Bergoglio se abría una nueva etapa en la Iglesia. Perez Esquivel, Alicia Oliveira. Dirigentes políticos de distinto signo como Emilio Pérsico, el Chino Navarro o Claudio Lozano y Marta Maffei. Esta última recordando el apoyo de Bergoglio a la “carpa blanca” docente, que enfrentó al menemismo.
La foto que circuló profusamente en las redes sociales, en la que un supuesto Bergoglio daba la comunión a Videla, fue rápidamente aclarada por el Diario Página 12 que no dijo que ese era el actual Papa.
Ahora bien: de ese debate surge la tercera conclusión. La Iglesia Católica Apostólica Romana de la Argentina le debe a la sociedad – y no sólo a sus feligreses- más que una explicación sobre su participación en la Dictadura. Algo de eso –poco-  surge del documento de la Conferencia Episcopal de Diciembre pasado dónde reiteran su pedido de “perdón” a quienes se sintieron “defraudados o no acompañados”. Desmintiendo “connivencia” y rechazando los dichos del dictador Jorge Rafael Videla, afirmaron que “no podemos ni queremos eludir la responsabilidad de avanzar en el conocimiento de esa verdad dolorosa y comprometedora para todos”. Además manifestaron estar “comprometidos a promover un estudio más completo de esos acontecimientos, a fin de seguir buscando la verdad”.
Quienes conocen – de cualquier modo- la “delicadeza” de la Iglesia en sus palabras, saben que cada una de las mencionadas está cuidada hasta el hartazgo, y que sus tiempos son aún más dilatados que los de la Justicia.
Está claro que pedir “·perdón” por “no acompañar”, no es lo mismo que hacerlo por apoyar y sostener una dictadura. No solo eso. Monseñor Plaza, sabemos, era dueño y señor en la ciudad de La Plata. Dueño de vidas. Y no es el único caso.
La versiones sobre la beatificación de Carlos de Dios Murías, sacerdote argentino asesinado en 1976, podría ser una respuesta. Y no estaría nada mal.  Murías fue asesinado cuando el Golpe de Estado se había consumado. Será una beatificación que en si misma denuncia. Nombra. Bastante, si es que es una realidad.  
Podremos decir con alguna verosimilitud que es la forma en que el nuevo Papa, desanda su propio recorrido, protegiéndose de los cuestionamientos. Si. Pero la política nos trae una respuesta. ¿Es necesario? Es decir: ¿su poder de acción depende de esta acción?. No lo creo. De hecho fue Francisco con la historia a cuestas.
IV
La cuarta conclusión tiene que ver con algo singular. Hace días escribía sobre el “caso” del Juez Hooft y la situación de muchos Jueces Penales durante la dictadura. Entiendo que hay mantenimientos de lugares que se parecen demasiado a la connivencia. En el caso señalado veo cuestiones claras de derecho que merecen, no sólo la suspensión en el cargo- sino la sentadilla en los Tribunales que lo requieren, sin los fueros.
Entiendo que no todos los casos son iguales.  Y que profundizando en esta ecuación –civiles con lugares preponderantes durante la Dictadura- nos encontraremos con zonas complejas. De esas cuestionables éticamente, pero no judiciables.
Pensemos por ejemplo en los Intendentes durante la dictadura. Fueron cientos de civiles ligados a algún partido político o no. Algunos de ellos electos nuevamente en democracia.
De modo similar, aunque no traslativo, creo han funcionado buena parte de los eclesiásticos durante el “proceso”. Con una salvedad no menor: la Iglesia, aunque dependiente del Estado, no es el Estado.
La respuesta, entonces, acerca del porqué de su colaboración (institucionalizada o no) tiene que ver con otras cuestiones. Con su anticomunismo visceral que aún hoy reside en buena parte de sus miembros.
En este sentido sería más que bueno – propicio?- que la cúpula de la Iglesia en la Argentina incluyera en una autocrítica profunda estas formulaciones. Que reconociera que tomó parte decidida en la Guerra Fría a escala planetaria. Que creyeron  que las formaciones guerrilleras  y sus agrupaciones de superficie eran la escala local de ese ensayo global. Y que ante tanto enfrentamiento, creyeron en la paz de los cuarteles.
Es por esto que nadie, de buena fe, creyente o no, clerical o anticlerical puede creer que la Iglesia no sabía de – por caso- la desaparición forzada de personas. Y no se puede creer porque en innumerables testimonios de madres y padres están sus solicitudes de que intercedan ante las FF.AA.
El propio Bergoglio al declarar como testigo ante la Justicia por la desaparición de los Jesuitas Yorio y Jalics , afirmó “en aquellas épocas todo cura que trabajase con los pobres era zurdo, y eso no se termino”. Cuando le preguntan quienes hacían esas acusaciones, el cardenal fue deliberadamente ambiguo. Aún cuando le insistieron en que precisara y lo pusieron bastante incómodo. ¿no recuerda algún caso concreto?.
Es muy interesante ese video de sus declaraciones ante la Justicia..  Bergoglio dijo haber sabido que fue “la marina” la que realizó el “procedimiento”. Ante la pregunta de ¿quién le dijo que era la marina? ¿una autoridad eclesiástica? Respondió, “ se decía “, “vox dei”. Afirmó haber tenido dos encuentros con Massera por los sacerdotes. El segundo, muy tenso.
También dijo saber que una vez liberado Yorio este había afirmado con que se “había sentido desprotegido”. Increíblemente el propio Bergoglio aclara “no se habló con la palabra entregar”.
Ha habido integrantes de la Iglesia perseguidos, muertos o torturados. El Obispo Angelelli – por ejemplo-. Pironio, el “obispo montonero” según el CNU, gran difusor de los documentos de Medellín y la Iglesia cercana a los pobres. Llevado a Roma por el Papa Paulo VI, dadas las amenazas a su vida, en 1975. Parte de la “cúpula” que hoy estamos revisando.  Otros no sólo convalidaron. Las dos cosas son ciertas.
V
Esa y no otra es la estructura en la cual Jorge Mario Bergoglio hizo su carrera.  Llorando o no ante la desaparición de curitas de su orden.
Sobre su pensamiento no hay demasiado que agregar. Con un estilo propio es, al fin de cuentas, un hombre políticamente correcto para su Iglesia.
Mantuvo indeleble la agenda eclesiástica. Oposición cerrada al matrimonio igualitario o al aborto en cualquier forma legalizada. La base imponible necesaria para permanecer.
Pero aún analizando el circuito completo de pensamientos, estructuras y culturas de un hombre “de dios” siempre va a quedar la puerta abierta, la posibilidad de que la historia lo reconfigure.
De otro modo: hace tiempo que está más o menos claro que las circunstancias históricas pueden cambiar a un hombre. Y a mochxs. Si creemos que las “estructuras” son tanto; si las versiones de si mismo son tan acabadas;  nos estaríamos olvidando que en determinadas circunstancias, es el “día” –como suma de acontecimientos-el que define.
Una Iglesia Pobre, para los Pobres. Querría, dijo Francisco. Sabiamente no lo dio como un hecho.

martes, 12 de marzo de 2013

Malvinas: votar para seguir siendo.





"Largas colas en Malvinas para votar en el referéndum" dice La Nación. ¿podrá ser, che? ¿cuantas mesas pusieron? Veamos.
Las hay fijas y "móviles". De estas últimas hay varias. Hasta un avión!. Tenían dos días para "votar", Domingo y Lunes. Sobre 2800 habitantes, estaban en condiciones de hacerlo 1700. El 90% es de origen Inglés, y tan solo algunos son nacidos en dichas Islas.
El 3 de Enero pasado se cumplieron 180 años de ocupación. David Cameron, Primer Ministro del Reino Unido (si!! tienen reyes), dijo que guarda. Que ellos tienen el 5to presupuesto militar del mundo y que no están para jodas. Con eso defenderán "las largas colas" de gente con ganas de participar. En Puerto Argentino, una especie de La Matanza por su peso electoral, votan como mil. Mil trasplantados. Ni más que ni menos que en el Peñon de Gibraltar. Menos que en una escuela cualquiera de la Provincia de Buenos Aires.
Su estabilidad es supina dado que casi la mitad de la tierra le "pertenece" a la Falklands Island Company. Tiene un sólo sindicato, del cual no se recuerdan elecciones en los últimos... 40 años. Y con esto no digo que las hubo antes. Simplemente no se recuerdan, no hay datos.
Al llegar -cualquiera que lo haga- se le entrega un folleto que reza: "Esté consciente del hecho de que agitar o mostrar en forma pública una bandera argentina en cualquier lugar podría causar alarma y angustia. Por favor, absténgase de hacerlo para prevenir molestias o inconvenientes innecesarios". Estos inconvenientes pueden ser mayúsculos, de verdad. La angustia es un percance que no le gusta a nadie.
Ellos SON. Los son tanto que tienen su propia moneda, libras de las Falklands. Moneda que, como sabemos, no sirve para otra cosa que decir que tienen moneda. A decir verdad esas “libras” tienen otra particularidad. La paradoja de ser negadas por sus creadores. Si. En el "Commonwealth" no se acepta. A pesar que el término, desde hace siglos usado para denominar al Imperio Inglés, sea - literalmente- "riqueza común". Allí, la Libra es la única reina. En fin.
Su nivel de monetización, extremadamente complejo, tiene – mal que les pese- algo en común con nosotros. No hay un banco que les cambie dólares.
La venta de combustible, internet y hasta hace muy poco el supermercado de Puerto Argentino, son monopolios. Su cárcel está hacinada. Cuatro presos murmuran por lo bajo su mala suerte. Cuatro presos, de los cuales tres son chilenos.
Si algún gil latinoamericano cree que esto no es una democracia, esperen este dato. La presencia de la izquierda en la Islas es muy popular. Tanto que se maneja, conduce, por ese lado. A nadie se le ocurriría hacerlo por derecha. No pasarán!
Hacia 2009, poseían una brutal tasa de crecimiento del 0.011%. Poco más de tres nacimientos por año. Hay que tener en cuenta que la intensidad sexual de esta población se ve afectada por varios fenómenos, entre los cuales encontramos el stress del cambio climático (país frío por isla fría invadida), la angustia de las grandes capitales y – si, hay más- el problema de la parentela. Es que hay familias que tiene casi cien miembros viviendo en las Islas. Por lo que se tiende a evitar no saber con quien uno/a lo hace. Es probable que sea un primo, una prima o vaya a saber que otra cosa.

Con un PBI de 58750 u$s por cápita (164,5 millones, 2007) si fueran un país, estarían entre los más ricos del planeta. Para dar un parámetro: el Banco Mundial califica como países de altos ingresos a aquellos con más de 12.500 u$s por cápita.
Las importaciones en el 2004 eran de 90 millones. Es más que probable que hacia 2007 lo fueran de 100 millones. El 61% de su producto. Esto es: 6.1 de cada 10 pesos (x) que se producen son gastados en productos importados. A que no saben de dónde?
Hasta 1987 no tenían otros ingresos “soberanos” más que de la Lana. A partir de allí las concesiones de pesca fueron creciendo hasta la suma de 40 millones de dólares anuales, totalizando un 24.30% de sus ingresos. Riquezas que son extraídas del mar Argentino, claro.
Está potente “provincia” del alicaído Imperio de Enrique VIII, por caso, tiene sus problemas al ser relevada. No pude encontrar los datos del Presupuesto Militar y su porcentaje del PBI.
En el supuesto – bastante exacto- que dichas erogaciones sean realizadas desde la Corona, es decir pagadas por los católicos Irlandeses, los invadidos Escoceses, trabajadores Ingleses, y habitantes de territorios como Bernudas, Giblaltar o Akrotiri y Dhekelia, esos hombres y mujeres apostados como ejército de ocupación, gastarán aparte de sus sueldos en la Islas, produciendo parte (aunque indirecta) del PBI mencionado.
Resumiendo su economía: temo que si a su PBI le restamos las importaciones, los recursos provenientes de la pesca (concesiones) y el acrecentamiento por las tropas estacionadas nos quedaríamos frente a una economía inexistente. Algo de carne, leche y vegetales para el mercado interno. Algunos muebles (traerlos debe ser enormemente caro) y poco más.
Dicho todo esto y teniendo en cuenta los intereses de estas personas para permanecer en carácter de zona protegida por su país de origen, su voluntad de mantener su estándar de vida, etc, sigo sin ver cómo es posible que haya colas frente a la mesas de votación. Con la excepción que tengan autorizado el voto triple. Y por los resultados que se difunden a estas horas, eso no es probable. 1516 votos. 1513 a favor del favor. 3 votos por no continuar siendo Inglesas. ¿Votarán los presos? No lo sé.

martes, 5 de marzo de 2013

Los errores de los defensores de Hooft.



Leo, absorto, el comunicado de apoyo al Juez Hooft firmado por Jueces, Fiscales y abogados/as de nuestra ciudad. A algunos de ellos los conozco. Algunos me merecen el mayor de los respetos en cuanto a su probidad como Jueces y Fiscales, lo cual no amerita mi silencio.
Busco adjetivos. De esos contundentes para tratar de explicar lo obvio: indignación.
Voy al texto y de él -que tengo abierto y maximizado para tratar de entender-, surgen varias cuestiones.
Primero: Los defensores mediáticos del suspendido, afirman: “estamos convencidos que el Juez denunciado no es, -ni ha sido antes-, un genocida (…)”. Un problema realmente filosófico. Es el estar- siendo. La aclaratoria “ni ha sido antes” es un furcio superlativo. Y no es menor, proviniendo de quienes proviene. Si “no es un genocida” es porque nunca lo fue. ¿O se puede no serlo ahora y haberlo sido antes?. ¿Pensaban en eso cuando lo escribían? Cualquier repaso somero a la Constitución de la Nación Argentina –y los pactos internacionales de DD.HH que la integran- dan cuenta de la no prescripción de delito “genocidio”. ¿Es eso lo que les molesta?
Segundo: afirman que Hooft “ha sido (..) uno de los más activos luchadores –precisamente entre 1976-1983 contra la tortura, los vejámenes, los apremios ilegales y los malos tratos policiales y penitenciarios (…)” dando cuenta de eso por un reconocimiento de la CIDH en Abril de 1983.
Todos sabemos – sabíamos - de la supuesta fama de Hooft en la Policía de la Provincia de Buenos Aires. De sus ingresos espontáneos a la comisarías en la cuales se practicaba la tortura, y otros relatos. Supongo que a eso se refieren los firmantes. Y deberán entender ellos que esas frases son las que causan indignación.
No es momento aquí se hacer un relato de los mecanismos de coerción aplicados por la Dictadura Militar de 1976, que –por otra parte- comenzaron bastante antes. Lo que indigna, aún en el supuesto que el Juez haya tenido esas actitudes de custodia hacia ciertas comisarías, es que la mayoría de los detenidos desaparecidos no pasaron por ellas. Es una tomada de pelo, una bravuconada a la inteligencia afirmar lo que afirman.
Siguiendo con la idea del Juez “épico”, esta resulta casi una causal de enjuiciamiento. ¿Si impedía la tortura, vejámenes, etc, a dónde los denunció? ¿Vio hechos de tortura, dónde, cómo, cuando, de quienes? Es probable que por eso se refirieran a la CIDH (Convención Interamericana de Derechos Humanos) y no al “relato” mismo. De todas formas, si hubiese pruebas concretas de sus denuncias, no hubiese llegado hasta acá el caso.
Tercero: la terminología utilizada para dar cuenta de lo que esta en juego es – como mínimo- otra risotada a la memoria. Veamos: si bien el comunicado utiliza el término “genocida” para negarlo en él, utiliza la frase “actos que se le incriminan” para nombrar los hechos concretos por los cuales el Juez fue suspendido en su cargo el día de hoy. Por supuesto en ningún lugar hace mención a que lo está esperando un Tribunal Oral Federal a que preste declaración indagatoria por delitos aberrantes en varias causas. Ni que quien denuncia es la Secretaría de DD.HH de la Nación en el año 2006. Ni que desde esa fecha viene presentando apelación más apelación sin suerte en primera, segunda y tercera instancia (Jurado de Enjuiciamiento).
En cuarto lugar y llegando a la cuestión que me parece más singular e importante, el comunicado de algunos miembros del P. Judicial y abogadxs, reza “El hecho de haber pertenecido al Poder Judicial Penal departamental durante esos trágicos momentos no puede ser considerado una pauta de responsabilidad penal objetiva (..)”. Aquí se nota la endiablada pluma procesista. Veamos de menor a mayor. La dictadura militar, el secuestro, desaparición, aniquilación, torturas, vaciamiento de la economía nacional por medio del desmantelamiento del sindicalismo combativo y muchas otras cosas, quedan subsumidas en “esos trágicos momentos”. Algo así como la tristeza ante la pérdida de un ser querido ya mayor, momentos de zozobra económica familiar, o para quien ama a su auto, el granizo de días pasados. Porque los “momentos trágicos” en el caso de la dictadura, están teñidos de rojo y no son “momentos” sino años de persecución.
Pero si todo lo anterior no fuera poco, cometen otro furcio increíble “Poder Judicial Penal departamental”. Todos sabemos – y no necesitamos si quiera pasar por la puerta de la Facultad de Derecho- que el Poder, es el “Judicial”. Y que este a su vez tiene fueros. Y el Penal es uno de ellos. Error nada casual –aunque extremadamente vulgar- porque tiende a buscar el apoyo del fuero en forma corporativa. Idea corporativa que no tuvo Hoft (aparentemente y dejo lugar a la Justicia) al desentenderse de la llamada “Noche de las Corbatas” y la suerte que corrían varios abogados de nuestra ciudad.
Ahora bien, la cuestión de fondo es: ¿se puede ser Juez Penal con las necesarias cualidades de probidad e imparcialidad – que tanto la ley como la ética demandan- en el medio de un exterminio sangriento? ¿ se podía no sólo dar lugar, sino encausar, un habeas corpus? ¿Es probable que un Juez Penal de buena fe y compromiso republicano quedara en su lugar ante tanta criminalidad estatal?
A todas esa preguntas me digo que no, que no se podía. Y a otras tantas. Es que no sólo se trata del proceso penal ante el cual Hooft tendrá que rendir cuentas. Ni de la segura – entiendo- separación definitiva de su cargo vía el proceso de enjuiciamiento –constitucional, de acuerdo a derecho y democrático- sino de algo más profundo, no necesariamente atado a un expediente judicial. Se trata de la complicidad. Se trata de que Hooft, como otros, tenían un nivel de responsabilidad mayúsculo. No eran simples docentes, porteros, empleados de la salud en un estado dictatorial. Eran y son Jueces. Que debían impartir Justicia allí dónde no la había, para eso estaban. Para decirle a una madre – no sólo que se va a ocupar del caso- sino restituirle vivo a su hijx. Para aplicar las normas del Derecho Penal. Para que todo ciudadano tenga el mínimo derecho a una defensa en Juicio.
Hace años que me pregunto por ellxs. Por quienes se quedaron dónde no debían. Digo: aquellos que sabían – con nombres, apellidos- quienes demolían la vida.
Algo similar se pensó –lentamente- al fin de la guerra en Europa. No es casual que Hannah Arendt – quien más ha pensado al horror en movimiento- haya sido Alemana y Judía. De ella sabemos que lo incomprensible, puede no serlo. Y no es casual que en la Argentina, dónde nunca se intentó por parte de familiares, amigos o militantes, hacer justicia por mano propia, la Justicia este llegando.