jueves, 26 de mayo de 2011
Beatriz Sarlo en 678
Sorpresiva presencia la de Sarlo en cancha adversaria. Futbolísticamente hablando, parecía un clásico dónde uno de los equipos jugaba de local, con el referí a favor, sin tribuna de los visitantes y con estos disminuidos por cuatro expulsiones.
Más se parecía aún a una asamblea estudiantil en la cual la conducción del Centro de Estudiantes hacía una cama a la minoría.
Así y todo ocurrió. Estuvo el debate, aunque desparejo.
Habituales de 678, Carlos Barragán, Cabito, Sandra Russo, Nora Vieiras, Orlando Barone, y su conductor, Luciano Galende, con tres invitados: el filósofo Ricardo Forster, el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación, Gabriel Mariotto, y Beatriz Sarlo.
Debo decir que guardo un profundo respeto por Beatriz Sarlo, aunque no muchas veces coincido con sus análisis políticos. Es una de las mejores intelectuales de nuestro país, con una carrera académica sostenida en un pensamiento actualizado, crítico, poderoso. Su producción editorial es esencial, en especial en los trabajos ligados al campo intelectual, posmodernidad y cultura.
Literatura/ Sociedad, libro célebre en la academia de los 80’ (escrito con Altamirano), es un lugar común para todos los estudiantes de letras, una cita obligada.
Abreva saberes en distintos campos, teoriza y critica, y sobre todo opina. Sarlo es, por lo tanto una intelectual que ejerce su rol sin temores.
Dónde escribe (ahora La Nación) es a mi juicio indistinto. Definida opositora al “proyecto nacional y popular”, hace lo suyo dónde puede.
Antes escribía columnas en la revista de Clarín, los domingos. Ensayitos acerca de la cultura urbana y su mirada. Pero mucho antes fue fundadora de Pasado y presente, “Punto de Vista” (revista que ya no se edita pero que fue importantísima en los debates culturales). “La ciudad futura”, revista de gran formato, de pensamiento político, y de clara orientación socialdemócrata.
Tuvo mucha y variada militancia política. Desde jóvenes se acerco a grupos de la izquierda, especialmente los de pensamiento maoísta. Estudió el pensamiento de la izquierda marxista europea, desde un hilo conductor intelectual que ya conocía: Antonio Gramsci.
Luego fue una de las intelectuales alfonsinistas en los ochenta, para participar luego y dentro del Club de Cultura Socialista de los “think tank” del Frepaso. Allí ya conocía a Carlos Auyero a quien había acompañada en su formación posterior a su ruptura con la Democracia Cristiana y había sido un nexo entre él y el PS francés.
Quiero decir con esto que Beatriz Sarlo es lo que en la jerga militante se denominaba “un cuadro completo”. Una formación política impecable y capacidad de conducción de grupos. No sólo es una “escritora”.
Lo ocurrido ocurrió por una invitación de 678 y por el carácter aventurero (odiaría ese adjetivo hacia ella) de B. Sarlo. Algo parecido dijo Juan Pablo Varsky y me apuro a citarlo en esta nota, corrigiéndola.
El “proyecto nacional y popular” llevó lo “mejor” que tenía.
Mariotto y Foster. No son lo mismo, pero articulan miradas similares acerca del pasado y el presente.
Fue convocada para hablar de “la crisis en España y los medios”, pero en realidad, estuvo en el panel para discutir de política cultural, y no le fue nada mal.
Seguro quedará en la historia su parada de carro a Mariotto “no seas insolente” con el dedo en alto, frente a la cual el hombre de la nueva ley de medios casi balbuceó.
Sarlo tenía a su favor su género (que aún cuenta cuando de insolencias de habla) y ese tono de mujer madura – que lo es- con sus canas bien portadas.
Las insolencias fueron varias y Sarlo aportó las suyas. La universidad de Lomas de Zamora, como un “fortín peronista” y otra ves Marioto citando mal a Jaureche y las “tilinguerías”.
No es lo único que hizo mal Mariotto. Obligado a “destrozar” a Sarlo, (obligación autoinfligida por cierto, ya que es muy probable que la Presidente respete más a Sarlo que a Mariotto) cayó en todos los lugares comunes posibles, tanto que no se entendió. No por la profundidad de sus palabras, ni por su pensamiento encriptado. Es que en realidad no tuvo una idea.
Sintéticamente: lo de Mariotto no fue decoroso. Creyó que con bravuconadas y algún lugar común podían adelantarse. No pudo.
Para comenzar el trató de “objetivar” a Sarlo como escriba de Magnetto. Es mucho y no sólo eso, es insostenible. El fuerte cruce y el “no sea insolente” derivó de allí. No cabe en la cabeza de Mariotto que alguien pueda ser opositor e independiente de los multimedios. Sarlo lo es, aunque irrite, y aunque sea poco común.
Mezcló todo. Los 30, los 90, pasando por el 55. ¿Qué sentido tiene esas fechas en ese debate? Casi ninguno, excepto su propia comparación (interna, silenciosa) con Apold, secretario de medios del Perón.
Y no es la única. Puesto en amanuense, tiró frases como “si soy peronista, soy kirchnerista” o “Néstor y Cristina nos devolvieron la dignidad al pueblo”.
La primera es una verdad de Perogrullo. La segunda una apropiación de la voz popular que Mariotto debería considerar. Ex Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Lomas, Gabriel Mariotto, nunca tuvo en juego su dignidad socialmente. Es parte de una “elite” como les recordó Sarlo a todos los panelistas, sin que ninguna dijera nada.
Lanzó su consabido discurso pro Ley. Es su trabajo, es cierto, y está bien que lo haga, pero debería cuidar el tiempo y el lugar. No a los monopolios y no al Juez, no ayudan al debate acerca de la centralidad o no de los medios, si de su poder económico que no es lo mismo.
¿Pero qué se debatía? La primera cuestión es acerca de la gravitación de los medios en la cultura contemporánea. De aquí dos posturas intelectuales dejando de lado los grises: una “pesimista”, los medios lo determinan todo y son estructuralmente perversos y la otra “optimista”, no lo determinan todo, en realidad casi nada y además hay cosas buenas en los mismos.
Más allá de Magnetto, Herrera de Noble. La Nación (con z o c) y la tremenda apropiación de dos hijos y de papel Prensa, en ese orden de importancia y no a la inversa, esta discusión es global y no discrimina entre izquierdas y derechas.
¿Cómo es esto? Utilicé las categorías “pesimista/ optimista” que fueron usadas para otras circunstancias por varios historiadores. Analizando el avance de la “industrialización” muchos creyeron ver en ella, desde la izquierda, la destrucción de un mundo casi “ideal”, olvidando a Marx. Eran los pesimistas.
Así, y volviendo al debate global, tanto analistas de izquierda como derecha se encolumnan en una mirada pesimista con respecto al rol de los medios a escala mundial. Giovanni Sartori, cientista político imposible de ligar a la izquierda es uno de ellos. Y así lo describe en su “Homo Videns” libro, por otra, parte más que recomendable.
Es momento de decir que me inclino más a pensar las sociedades actuales atmosféricamente impregnadas por los medios. Cosa que Sarlo matiza, minimizando con inteligencia y ejemplos.
Pero lo interesante y el error grosero de Mariotto fue no debatir “eso”.
Ricardo Foster, filósofo y una de las caras más visibles de Carta Abierta, grupo formado por intelectuales –más bien, productores de bienes simbólicos- en el momento de la pelea con el campo.
Foster tuvo una actitud seria, profunda. Dispuesto a debatir y, sobre todo, a escuchar. Fueron interesantes sus críticas a Sarlo.
Rescato acá su respuesta a la noción de Sarlo sobre los sesenta como formulaciones “viejas”. No usó ese término pero estaba comprendido. Los sesenta son un paradigma olvidado para Sarlo. Lo que provenga de allí, es nulo.
Foster, simplemente, puso en valor una obviedad: por ser un esquema de dichos momentos históricos no suponen, per sé, inexactitud.
Su peor momento fue cuando reconoció no haber leído La audacia y el cálculo. Néstor Kirchner 2003-2010" (2011), libro de la escritora que para esa altura del debate estaba siendo discutido. El problema no es su no lectura, sino que sus opiniones permitieron a Sarlo decir “eso está todo escrito en mi libro”.
Barragán, pintado para muchos en el programa, encontró su lugar en una pregunta directa: Clarín es un invento una construcción paranoica, nuestra o del gobierno? Sarlo respondió como mejor sabe “Los medios en términos políticos tienen una incidencia variable, a veces inciden políticamente, a veces no. La experiencia de los escribimos en los medios es que somos muy poco leídos.”. Barragán no preguntaba acerca de la influencia, solamente, sino acerca de cómo se construyó ese multimedios. No tuvo respuesta.
La pregunta de Sarlo – nada inocente por cierto- después de otra andana contra los grupos monopólicos de los medios por parte de algún panelista “¿A dónde vas con eso, tiene que renunciar todos los periodistas de Clarín y Nación?”. Quedó ahí, pero da para continuar ese sub-debate. Vieras afirmaba lo bueno que es trabajar sin condicionamiento, pero aún creyendo a Vieiras y su falta de condicionamientos en 678, ¿qué hacen los demás?.
Lo peor de Sarlo fue su intento de contestar todo, haciéndose cargo de cada palabra dicha por el resto de los panelistas. Polemista incansable al fin, logró ubicarse dónde Mariotto y Russo querían, aún discutiendo y negando.
Lo mejor, su propia historia. Desde ese lugar puso fuera de foco a Barone, quien despotricaba con razón acerca de las artimañas de Herrera y La Nación en papel Prensa y en la ya a esta altura clara apropiación de dos hijos de desaparecidos, pero olvidaba su paso por Clarín, Ambito Financiero y La Nación. “A mi con eso no Barone, vos trabajaste en la Nación y otros medios mucho tiempo”.
Se permitió afirmar categóricamente la necesidad de los ADN más famosos del mundo y ante una insinuación de Mariotto, dejó en claro sus enormes distancias con Mauricio Macri.
Hay que elogiar este debate, dejando claro los claroscuros del mismo. Al fin de cuentas fue un debate intelectual, y como tal merece ser preciado.
Que una escala teórica – la impregnación o no societaria de la cultura mediática- haya estado justamente ahí, en un medio, es increíble. El agradecimiento final de Galende a Sarlo, fue tal hasta la médula. Es posible que el conductor esté pensando en nuevos momentos para 678. De ser una trinchera del pensamiento “popular”, necesaria y más que interesante, un viraje lento hacia un debate más abierto y por ende complejo, podría estar esperándolos.
El circuito del debate con Sarlo en 678 puede ser una prueba, de este viraje. Pasó de lo peor (a los ya mencionados momentos agregamos la angustia de Vieiras acerca de lo que se decía que cobraba en ese programa y la respuesta de Sarlo “yo traje todas las facturas de mi monotributo”) a momentos muy interesantes centrados a nuestro modo de ver en Foster/ Sarlo.
Otra historia son los usos posteriores de esta polémica. Saturó el twitter de mensajes, La Nación hizo un uso deplorable y muchos, muchísimos medios, que haces programadas de los medios, se dedicaron a él. Lo último no está mal, pero no es el centro de los problemas nacionales.
lunes, 23 de mayo de 2011
APUNTES SOBRE LA ELECCIÓN EN SANTA FÉ.
“Las heridas peronistas no cicatrizan” tituló en su “análisis” Eduardo Van der Kooy en el Clarín del 23/5/2011. “Bonfatti ha salido fortalecido” redondeó.
Análisis extraño al menos, cuando en el mismo medio y el mismo día Carlos A. Reutemann, ex gobernador y Senador por Santa Fe, ex aliado del PJ federal, afirmó “Si me llaman, acompañaré al peronismo” 23/05/11, por Salvador Sales, corresponsal en Santa Fe de ese medio. No está demás decir que a Reutemann no se lo puede acusar del kirchnerista, sería como suponer que, por caso, Riquelme es un fan secreto de “la banda”.
Clarín “olvida” destacar lo obvio: en una interna “primaria” lo que importa, de verdad, es la cantidad de votantes hacia cada sector, y allí el FPV se imponía al Frente Progresista. Dato poco destacado en ese medio naturalmente, pero que resalta por su propia espesura.
La poderosa inserción política del gobierno nacional y del proyecto que porta, su enorme capacidad de regenerarse, transformarse en la marcha y accionar, casi cotidianamente, sobre temas de magnitud social, hicieron de la Presidenta la figura política mejor considerada y seguramente la más votada.
Su capacidad de proyectar esa adhesión hacia otros dirigentes es casi directa, pero con las limitaciones del sentido común. Cómo veremos en esta nota no cualquier dirigente kirchnerista, transporta ese apoyo. Como con las damas en la vieja Europa: no sólo tiene que serlo, sino parecerlo.
Los resultados finales de la elección de Santa Fe son unos 27.000 votos de diferencia, sobre un total poco mayor al millón y medio de ciudadanos concurrentes. Algo así como el 73% del padrón, cifra increíble para una elección primaria que adelante, quizás, lo que ocurrirá con las nacionales. ¿Es esto lo que le preocupa a Van der Kooy?
El resultado del Frente Santa Fe para Todos (lema usado allí por el Frente para la Victoria- FPV) es impresionante para cualquier analista bien intencionado o, al menos, con algo de honestidad intelectual.
Recordemos que Agustín Rossi, fue reelecto como Diputado Nacional, arañando en el 2009. Su lista, FPV, consiguió un escaso 10% de apoyo, mientras el Jefe del Bloque del FPV había soportado huevazos de ruralistas clase medieros, en su campaña.
Mucho más real Pagina 12 ofrecía el título “Una elección con dos festejos en Santa Fe”. “En las primarias, Bonfatti se imponía anoche en el frente progresista y Rossi en el peronismo”, Sebastian Abrevaya, 23/5/2011. Y agrega: “El candidato de Binner lograba el 40,6 por ciento de los votos, seguido por el radical Barletta, que relegaba a Giustiniani. El kirchnerista Agustín Rossi reunía el 38,3 por ciento y superaba a Perotti”.
Habrá que leer más de todas formas para entender. Pareciera que hubiese sacado más votos Bonfatti (PS) que Rossi, (FPV) lo cual es estrictamente cierto en votos individuales. Pero reiteramos, el FPV sacó más votos que el Frente Progresista, sumando todos sus candidatos que aportarán lo suyo en la campaña general.
Era este el sistema que venía a reemplazar la denostada Ley de Lemas Provincial, que sumaba también a todos los candidatos de un “lema”, pero en las generales. Así el candidato más votado podía perder. Aquí en la primaria se elige al más votado y luego se ven las caras en la generales. Sistema que se usará en la elección nacional y en la Provincia de Buenos Aires. No en la (democrática?)ciudad de Buenos Aires.
El Diario La Capital de Mar del Plata titulaba “Rossi y el kirchnerismo, con más votos”. “En el global de las internas abiertas en Santa Fe se imponía el partido que gobierna a nivel nacional. El candidato del gobernador Binner, Antonio Bonfatti, vencía en el socialismo. Buena elección de Del Sel.” 23/5/2011.
En su interior realizaba un galimatías (según la Real Academia “Lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas”) matemático de difícil comprensión, demostrando hasta dónde se escribe mal y se piensa peor. Confundía los datos provisorios de tal forma que, de una lectura avispada, no se lograba entender el título y menos sus comentarios.
Publicaciones aparte, la elección nos dejó una increíble participación ciudadana. La sociedad santafesina usó esta herramienta mostrando una cultura política extraordinaria. Para dar un ejemplo: la Lista encabezada por Rafael Bielsa en el FPV obtuvo el 28%, ahí nomás del 30% (en números redondos) del segundo, Perotti. Pero su lista de Diputados Provinciales, encabeza por su hermana María Eugenia Bielsa, obtuvo un aplastante 48 % ganado la mayoría dentro del FPV y siendo por más de 70.000 votos la lista más votada en Santa Fe esa categoría.
Seguramente alguna alianza acompañó este desacople, pero lo más importante es la elección de una dirigente con fuerte aire renovador, frente a un desgastado Luis Rubeo, candidato de Rossi.
Pocos día antes un ex represor “Tucu” Constanzo, devenido colaborador de los organismo de DD.HH acusó a Rubeo padre e hijo de ser responsables de un atentado contra un dirigente radical. Al padre de Rubeo, también Luis, se lo recuerda como un hombre del mucha influencia en PJ santafesino en los 80, y según algunos instigador de la triple A en los setentas. La denuncia sonó a pescado podrido electoral, al menos con respecto a Rubeo hijo. Pero la sociedad fue implacable. No está mal, aunque le pese a Luis Rubeo.
Otras diferencias notorias. En la ciudad de Rosario gobernada por el PS desde hace 22 años, el Frente Progesista (FP) se distanció del FPV por unos 30.000 votos. Siendo Bonfatti el más votado en el PS y Rossi en el FPV. Ahora el Frente Santa Fe para Todos (FPV) ganó en Diputados Provinciales con María Eugenia Bielsa haciendo la diferencia.
Para Intendente en la misma ciudad, el FP le sacó casi 90.000 votos de diferencia al FPV, con Mónica Fein como candidata frente a un Héctor Caballero ex intendente por el PS, luego cuasi menemista y ahora aliado de Rossi.
Caballero se impuso en la interna, pero a nuestro juicio dejó anclada allí sus posibilidades en la elección general. La diferencia de votos es irremontable. Quizás nos equivoquemos.
Miguel Lifschitz, actual Intendente de Rosario, había dejado en el camino sus intenciones de ser Gobernador por la decisión de Binner de apoyar a Bonfatti y enfrentar a su compañero de partido Rubén Giustiniani. Fue como candidato a senador provincial, obteniendo un amplio triunfo en la interna y una diferencia de 130.000 votos con respecto a Armando Perichón del FPV: La diferencia más importante en cualquier categoría en estas elecciones. Lo que hace preveer que necesitarán de él para otra candidatura nacional.
En la ciudad de Santa Fe los resultados desatinaron con el conjunto de la Provincia, siendo así Rosario la ciudad que marcó el camino. Perotti, 1; Bielsa 2; Rossi 3, fue el clásico jugado en dicha ciudad. Barletta (UCR en el FP) le ganó a Bonfatti y a Giustiniani. Casi todo al revés.
Este último, Presidente del PS a nivel nacional y Senador por Santa Fe, jugó su destino con algo más de rencor que de cálculo. Podrá decir igual, como muchos, que los partidos son fáciles de contar el Lunes, pero imposibles de predestinar el viernes o sábado. Pero, siempre hay uno, demuestra también las dificultades de un hombre más ligado a los quehaceres partidarios para retener porciones importantes de adhesión popular. Tal vez su error fue ese: el aplauso del Congreso partidario no supone el de los vecinos y tampoco está mal que así sea.
Todo esto fue posible además, por la incorporación de la boleta única por categoría. Con el número de cada lista, la foto del candidato y una papeleta por cada categoría, se marca el voto en cada una de ellas. Su debut fue triunfal, aunque desde nuestro punto de vista será debut sin otras funciones. Es el voto electrónico el que debería venir para quedarse, dado que tiene las mismas virtudes que la boleta única y una mayor precisión, rapidez y por ende transparencia en el conteo de los resultados.
El cambio de forma debería instalar, paralelamente, el repensar su utilización ya para las Internas Abiertas Nacionales. Aun hay tiempo de producir las reformas que no alterarían la seguridad jurídica (tan exclamada por aquellos que nunca la realizaron), y se avanzarían en el sentido de la transparencia ya señalado. Recordemos que el Juez Humberto Blanco de la Provincia de Buenos Aires, entre otros, y la propia Junta Electoral de dicha provincia advirtieron sobre los problemas en los comicios y el recuento dadas la cantidad de boletas que habrá.
Será el Gobierno Nacional para algunos el culpable de lo no difusión de datos en tiempo y forma y de los innumerables problemas de boletas. Para estas cosas es mejor abrir el paraguas, aunque sólo garúe.
domingo, 24 de abril de 2011
Réquiem del Cigarrillo en el Café.
“De los fumadores podemos aprender la tolerancia. Todavía no conozco uno solo que se haya quejado de los no fumadores”. Sandro Pertini.
Algunos recordarán que Alessandro Pertini (1896-1990) fue un político italiano, partisano y séptimo Presidente de la República. Pocos adjudicarán a él una frase hoy convertida en sentido común, en cualquier país que haya sufrido regímenes totalitarios “A la más perfecta de las dictaduras, preferiré siempre una imperfecta democracia”. Su vida como político fue la de un avezado negociador, pero antes un militante fusil en mano que al ser apresado por el fascismo se declaró el único responsable de la publicación de la cual se lo acusaba y dispuesto a continuar la lucha antifascista por el socialismo y la libertad, pese a las condenas que irían en aumento.
Pues bien, Sandro Pertini era un fumador empedernido. Y además, hoy es necesario decirlo, un gran político y buena persona. Si. Un fumador puede ser excelente en lo que hace y digno de toda confianza.
Su ironía en la frase que inicia esta nota, ya no sería tal en Mar del Plata 2011. La tolerancia, arropada con argumentos saludables, se terminó. La intolerancia se completa, como siempre, con un dispositivo imaginario.
Las Leyes y, en este caso, Ordenanzas prohibiendo fumar en lugares cerrados, no se basan en estudios científicos serios, sino en la anulación de aquello que se supone maligno. Se amplía este concepto hacia las personas que, en todo caso victimas de una adicción, ven cercenados sus derechos.
El debate a favor o en contra de estas medidas está perdido de antemano. No hubo sensatez y no la habrá. Por la tanto esta nota es un humilde réquiem hacia una costumbre, que para muchos era más que eso: parte de nuestras vidas.
Me refiero al rictus de sentarse en una mesa de un café a conversar, leer un diario, o simplemente dejar pasar el tiempo.
A partir del 25 de Abril, y aunque sea inimaginable para quienes es parte de nuestra vida, eso, tal cual lo vivimos, se terminó. Un número frío, Ordenanza No 20104: un artículo escueto en segundo lugar “Prohíbese fumar en todos los espacios cerrados con acceso público en el Partido de General Pueyrredón” lo hicieron posible.
El sentido de tomar un café es, para un fumador, indisoluble del emocionante proceso de sacar un cigarrillo y prenderlo. Para nosotros, lo gestual, y con eso lo que somos (es decir fumadores) está acompañado de ese proceso.
Tengo para mí que muchas de las mejores palabras dichas en el mundo, y de las peores también, no hubiesen existido sin ese “momento”. De hecho la canción considerada fundante del rock nacional (aunque por cuestiones historiográficas compita con “Rebelde” de los Beatniks) La Balsa, fue hecha en el baño de un café (La Perla del 11, para los más jóvenes)
No imagino a John Lennon componiendo, por caso, Let it Be, sin un cigarrillo. Ni lo mejor de Calamaro, sin humo. Y Sandro, claro., más directo con “Un cigarrillo, la lluvia y tú”, canción de Alberto Cortéz, con una muy buena versión de Tito Rodriguez y creo, del famoso trío Los Panchos.
“Café la humedad” de Cacho Castaña, es un símbolo cultural de porteñidad, ya más que una canción. “No me pregunten si hace mucho que la espero:
un café que ya está frío y hace varios ceniceros”.
Rick Blaine (crítico de EE. UU que utiliza cómo seudónimo el nombre del personaje de Bogart en Casablanca), en sus comentarios a la película Smoke dice “Ese sabor a café y cigarro mirando por la ventana del bar a ver si viene ella. En la radio una canción de Tom Waits nos desarma. Y nos mata”. Tanto Castaña como Blaine, universalizan la interacción café/ cigarros, proyectándola hacia ese amor que duele. Y es así. ¿Qué hombre no deseó un cigarrillo en un momento cómo ese? ¿Y un café? ¿Y ambos, mientras pasan las horas de aterradora nostalgia?
A nadie le parece interesante al menos que un tipo de Brooklyn y otro de Flores, a más de veinte años de distancia (1972 a 1995), asocien de la misma forma café/ cigarros y amor? De otro modo ¿no es llamativo que las frases acerca del fumar sean infinitamente más inteligentes, ricas y severas que aquellas que no lo promueven?
Desde los más profundo y temprano de nuestra historia se asocia el cigarrillo con la creatividad. Digo “nuestra” porque, señores inquisidores, el tabaco es latinoamericano. Tanto el cacao.
Una lista de escritores adictos al tabaco haría que esta nota se convierta en un catálogo interminable. Abreviando: Paul Auster Charles Baudelaire, Simone de Beauvoir, Bertolt Brecht, Charles Bukowski, George Gordon Byron, Albert Camus, Camilo José Cela, Raymond Chandler, Arthur Conan Doyle, Joseph Conrad, Julio Cortázar, John Dos Passos, Alexandre Dumas, William Faulkner, Gustave Flaubert, Jean Genet, Máximo Gorki, Jorge Guillén, Dashiell Hammett, Patricia Highsmith, Ernest Hemingway, Henry James, James Joyce, José Lezama Lima, Clarice Lispector, Antonio Machado, Thomas Mann, Henry Miller, Jean Poquelin Molière, Juan Carlos Onetti, José Ortega y Gasset, George Orwell, Cesare Pavese, Octavio Paz, Fernando Pessoa, Arthur Rimbaud, Andrés Rivera, Juan Rulfo, Bertrand Russell, George Sand, Jean Paul Sartre, Georges Simenon, Susan Sontag, Osvaldo Soriano, Italo Svevo, John R. R. Tolkien, Mark Twain, Jules Verne, Boris Vian, Walt Whitman, Oscar Wilde, Emile Zola.
Determinante no? Y podríamos extenderlo a todas los campos creativos, el resultado sería el mismo, incluso, de algunos actores y actrices de fuerte impacto en el mercado. ¿Pensas que darías tú humilde reino por conocer a Cameron Díaz o a Sharon Stone? Pues bien preparáte una buena pastilla de mentol, ambas son fumadoras y muy atractivas.
Vos crees que tu tipo de hombre se parece a Ben Afflek, Jude Law, Jack Nicholson, Colin Farrell o Sean Penn, dependiendo de tu edad o modo de atracción? Preparáte a darle un buen enjuague bucal, todos ellos, si, todos son fumadores.
Creo recordar que mi primer cigarrillo, en compañía de un café fue en el bar de Mitre y Alberti, aún existente. Seguro, descontando alguna novia de la infancia, mi primer “declaración” fue cigarrillo en mano. Es más, ya que esta nota es políticamente incorrecta, confesaré que sin un café y un cigarrillo mi vida sexual hubiera sido paupérrima. No lo fue, por suerte, aunque la tos sea cada vez más pronunciada.
Los amores y desamores, ocurren en un tiempo y lugar. Imaginar estos momentos de mi vida fuera del contexto de un café y un cigarrillo me resulta impropio, literalmente no mío.
Es el contexto el que determina y hace propio esos ámbitos. En Smoke (película estadounidense dirigida por Wayne Wang en 1995, Cigarros para América Latina, co- dirigida por el escritor Paul Auster) todo gira alrededor de la cigarrería.
“Dejar de fumar es fácil. Yo ya lo dejé unas cien veces” escribió Mark Twain (1835-1910).
Más difícil es ironizar ahora, cuando las nuevas formas de modernidad impulsan a la “salud” como centro del “bienestar”. En términos generales y dando por comprendidos los análisis económicos del caso (reconversión de las industrias cigarreras, aumento mundial en los gastos de salud, mayor cantidad de horas trabajadas per cápita, etc) lo “sano” es una imposición de mercado y por lo tal, frágil, efímera. Para Bauman, “la sociedad moderna líquida es aquella en que las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas de actuar se consoliden en unos hábitos y en unas rutinas determinadas”. Es decir no hay costumbre, localización, identidad.
Creemos, porque así se supone que pensemos, que somos más felices que un campesino Chino del siglo XIX, por ejemplo. Es cierto que nuestras condiciones materiales de vida, aún la de los millones de postergados en el mundo, son cuantitativamente mejores. Algunos podemos pensar, con riesgo, que cualitativamente puede haber más de una duda.
La historia cotidiana de la humanidad nos revela una misma búsqueda: el amor. ¿Es el amor saludable? Parece que si a juzgar por los cientos de estudios que así lo demuestran. ¿Nuestra sociedad facilita el amor? Es obvio que casi lo condena.
Por lo tanto los criterios de “saludable” son, como mínimo, una aventura intelectual. Mayor años de vida= mayor bienestar, sería la nueva ecuación. ¿Esto es generalizable, es decir, sociológicamente sostenible? Por cierto, no. ¿Quién garantiza que a mayor longevidad, mayor felicidad?
Leía hace poco que los “descubridores” de nichos de mercado, están desarrollando ofertas de consumo dirigidas a personas de más de cien años. Los cien actuales, son los ochenta de hace dos o tres décadas, rezan.
Desde el punto de vista conceptual, en cuanto a medidas estatales, resulta fácil balbucear lo “políticamente correcto”, termino tan asociado a razonamientos de cierto progresismo local.
No sin precaución advierto que no veo el carácter “progresista” de estas limitaciones al consumo del tabaco, en la medida en que existan opciones para el caso de los lugares públicos. Prohibimos el consumo del tabaco, pero estamos a favor de la eutanasia. La verdad esto es lógicamente insostenible. Si como “progresista” entendemos las políticas de respeto hacia la individualidad y sus opciones, a la vez que la protección de las culturas y diversidades del conjunto, estas políticas “antitabacales” son, lisa y llanamente, una discriminación.
Creo. y ya sin precaución. que este tipo de medidas aparecen como políticamente correctas, y son en su dermis, profundamente tilingas. Van ligadas en términos prácticos, a “medidas de seguridad” del mismo tenor conceptual, pero en distinta materia. Se parangonan con la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad (para mayores de edad) y del casco, en el caso de motocicletas. Recursos modestos (siendo extremadamente buenos con el adjetivo) de “gestión” de prohibir aquello que no podemos controlar.
¿El cigarrillo hace mal? Pues, claro!!!! Y mata. La mortandad por enfermedades cardiovasculares -ligadas al cigarrillo, pero no solamente adjudicables a él- representa alrededor del 30% a nivel mundial., siendo la primera causa. La segunda con un 25%, son las enfermedades infecciosas, que junto con la mortalidad materna 5%, son causas “asociadas” a la pobreza.
Llamativo que el principal argumento de los “restriccionistas” sea que el cigarrillo es la primera causa de mortandad “evitable” en el mundo. ¿La pobreza no es evitable? Aquí comienza el compendio de lugares comunes y tilinguerías argumentativas.
Es difícil entrar así en esta discusión numérica, y además no muy conducente. Para el INDEC la principal causas de muerte en la argentina sigue siendo “las enfermedades del sistema circulatorio”, divididas en “enfermedades cerebrovasculares” y “otros”, siendo otros más del 80% del total de esa categoría, están en una leve disminución y en porcentaje igual a la tasa mundial, es decir alrededor de un 30%. Pero es necesario aclarar que como “enfermedades del sistema circulatorio” ingresan una cantidad enorme de sucesos, incluso el clásico “paro cardio respiratorio”, cuyo origen podría ser tan variado como un gol, una hipotermia por dormir en la calle, o simplemente el final de una vida por cansancio. Paralelamente la tasa de mortandad por accidentes está creciendo a un ritmo cercano al 10% anual. ¿Es serio “prohibir” con estos datos?
Nunca sabremos - la medidas tilingas tiene eso- porqué no se recurrió a otro tipo de soluciones. ¿El sentido común no indicaba una medida simple, como la que cada propietario de negocio optara por trabajar con tabaco o sin tabaco, todo debidamente señalado en la puerta?
En España, dónde se aplicaron medidas similares, las cuales copiamos volviendo a vender oro por baratijas, hubo enconadas oposiciones. Javier Marías, escritor de esa nacionalidad decía "No hay mayor humillación, para un 30% de la población -unos 14 millones de individuos, nada menos-, que verse excluidos de la sociedad por tener una costumbre -o un vicio, tanto da- a la que el propio Estado al que representan nos ha alentado durante décadas”.
Si del cuidado de la salud se trata, llama la atención que los “políticamente correctos” no hayan hecho nada en nuestra ciudad para controlar la venta de la comida conocida como Fast Food.
En el año 2004 el cineasta estadounidense Morgan Spurlock, estrenó un documental llamado “Super Size Me”, traducido como “Súper engórdame” para América Latina. En él y durante 30 días el director se alimenta sólo en locales Mc´Donalds con tres comidas diarias. Los efectos en su salud fueron escandalosos: cambios de estado de ánimo, impotencia sexual, daños hepáticos, aumento considerable de colesterol, etc.
El propio cineasta concluyó que las prohibiciones deberían ser incluso mayores que a las del cigarrillo.
Claro que enfrentarse a Mc´Donalds no es tarea para políticos de medio vuelo. “Mc Libel“ es otro documental dirigido por Franny Armstrong en el cual se relata la historia del juicio entablado por Mc´Donalds contra militantes de Greenpace, por difamación.
¿No es la comida “chatarra” causal de una serie de problemas evidentes de salud? ¿No es el colesterol - producto de la ingesta sistemática de estas comidas- una de las causales de la mortandad por “problemas en el sistema circulatorio”? ¿No debería al menos obligarse a que estos locales posean una identificación advirtiendo de esto?.
Recordábamos ese tango tan popular, aquí y en el mundo., Café la humedad. El café en cuestión no fue ficción, como casi nada en el tango. Hoy es un “minimarket” en Boyacá y Gaona, ciudad de Bs. As. Nadie reparó en su valor cultural, para qué. En una ciudad gobernada por tilingos con estética moderna, recordar que allí alguien sintió nostalgia con gusto a café y cigarrillo, está de más.
Algo parecido ocurrirá sin duda en Mar del Plata (ya tenemos los tilingos, claro). Primero serán los pequeños café, ya aniquilados con la anterior ordenanza restrictiva. Luego lo serán otros, quizás los más concurridos. En el medio ocurrirán procesos de reconversión, intentando salvar aquello que será imposible. Y, paralelamente, seguiremos fumando, limitados socialmente, sancionados, pero lo haremos. ¿Cuál es el sentido de estas medidas? W. Churchil, siendo jóven, logró almorzar con Sir William Harcourt, “En el curso de una conversación en la me arrogué, me meto, un papel nada modesto, pregunté: ¿Y qué ocurrirá entonces?. Querido Winston- contestó el anciano estadista victoriano- la experiencia de mi larga vida me ha hecho convencerme de que la cosas no ocurren”. (W. Churchil, La Crisis Mundial.)
Es probable que este recuerdo haya acompañado a W. C toda su vida política. En su vejez escribió “he pasado la mayor parte de mi vida tratando de solucionar cuestiones que se solucionaban solas con el tiempo”.
Cuanta sabiduría, frente a tanta ignorancia.
Algunos recordarán que Alessandro Pertini (1896-1990) fue un político italiano, partisano y séptimo Presidente de la República. Pocos adjudicarán a él una frase hoy convertida en sentido común, en cualquier país que haya sufrido regímenes totalitarios “A la más perfecta de las dictaduras, preferiré siempre una imperfecta democracia”. Su vida como político fue la de un avezado negociador, pero antes un militante fusil en mano que al ser apresado por el fascismo se declaró el único responsable de la publicación de la cual se lo acusaba y dispuesto a continuar la lucha antifascista por el socialismo y la libertad, pese a las condenas que irían en aumento.
Pues bien, Sandro Pertini era un fumador empedernido. Y además, hoy es necesario decirlo, un gran político y buena persona. Si. Un fumador puede ser excelente en lo que hace y digno de toda confianza.
Su ironía en la frase que inicia esta nota, ya no sería tal en Mar del Plata 2011. La tolerancia, arropada con argumentos saludables, se terminó. La intolerancia se completa, como siempre, con un dispositivo imaginario.
Las Leyes y, en este caso, Ordenanzas prohibiendo fumar en lugares cerrados, no se basan en estudios científicos serios, sino en la anulación de aquello que se supone maligno. Se amplía este concepto hacia las personas que, en todo caso victimas de una adicción, ven cercenados sus derechos.
El debate a favor o en contra de estas medidas está perdido de antemano. No hubo sensatez y no la habrá. Por la tanto esta nota es un humilde réquiem hacia una costumbre, que para muchos era más que eso: parte de nuestras vidas.
Me refiero al rictus de sentarse en una mesa de un café a conversar, leer un diario, o simplemente dejar pasar el tiempo.
A partir del 25 de Abril, y aunque sea inimaginable para quienes es parte de nuestra vida, eso, tal cual lo vivimos, se terminó. Un número frío, Ordenanza No 20104: un artículo escueto en segundo lugar “Prohíbese fumar en todos los espacios cerrados con acceso público en el Partido de General Pueyrredón” lo hicieron posible.
El sentido de tomar un café es, para un fumador, indisoluble del emocionante proceso de sacar un cigarrillo y prenderlo. Para nosotros, lo gestual, y con eso lo que somos (es decir fumadores) está acompañado de ese proceso.
Tengo para mí que muchas de las mejores palabras dichas en el mundo, y de las peores también, no hubiesen existido sin ese “momento”. De hecho la canción considerada fundante del rock nacional (aunque por cuestiones historiográficas compita con “Rebelde” de los Beatniks) La Balsa, fue hecha en el baño de un café (La Perla del 11, para los más jóvenes)
No imagino a John Lennon componiendo, por caso, Let it Be, sin un cigarrillo. Ni lo mejor de Calamaro, sin humo. Y Sandro, claro., más directo con “Un cigarrillo, la lluvia y tú”, canción de Alberto Cortéz, con una muy buena versión de Tito Rodriguez y creo, del famoso trío Los Panchos.
“Café la humedad” de Cacho Castaña, es un símbolo cultural de porteñidad, ya más que una canción. “No me pregunten si hace mucho que la espero:
un café que ya está frío y hace varios ceniceros”.
Rick Blaine (crítico de EE. UU que utiliza cómo seudónimo el nombre del personaje de Bogart en Casablanca), en sus comentarios a la película Smoke dice “Ese sabor a café y cigarro mirando por la ventana del bar a ver si viene ella. En la radio una canción de Tom Waits nos desarma. Y nos mata”. Tanto Castaña como Blaine, universalizan la interacción café/ cigarros, proyectándola hacia ese amor que duele. Y es así. ¿Qué hombre no deseó un cigarrillo en un momento cómo ese? ¿Y un café? ¿Y ambos, mientras pasan las horas de aterradora nostalgia?
A nadie le parece interesante al menos que un tipo de Brooklyn y otro de Flores, a más de veinte años de distancia (1972 a 1995), asocien de la misma forma café/ cigarros y amor? De otro modo ¿no es llamativo que las frases acerca del fumar sean infinitamente más inteligentes, ricas y severas que aquellas que no lo promueven?
Desde los más profundo y temprano de nuestra historia se asocia el cigarrillo con la creatividad. Digo “nuestra” porque, señores inquisidores, el tabaco es latinoamericano. Tanto el cacao.
Una lista de escritores adictos al tabaco haría que esta nota se convierta en un catálogo interminable. Abreviando: Paul Auster Charles Baudelaire, Simone de Beauvoir, Bertolt Brecht, Charles Bukowski, George Gordon Byron, Albert Camus, Camilo José Cela, Raymond Chandler, Arthur Conan Doyle, Joseph Conrad, Julio Cortázar, John Dos Passos, Alexandre Dumas, William Faulkner, Gustave Flaubert, Jean Genet, Máximo Gorki, Jorge Guillén, Dashiell Hammett, Patricia Highsmith, Ernest Hemingway, Henry James, James Joyce, José Lezama Lima, Clarice Lispector, Antonio Machado, Thomas Mann, Henry Miller, Jean Poquelin Molière, Juan Carlos Onetti, José Ortega y Gasset, George Orwell, Cesare Pavese, Octavio Paz, Fernando Pessoa, Arthur Rimbaud, Andrés Rivera, Juan Rulfo, Bertrand Russell, George Sand, Jean Paul Sartre, Georges Simenon, Susan Sontag, Osvaldo Soriano, Italo Svevo, John R. R. Tolkien, Mark Twain, Jules Verne, Boris Vian, Walt Whitman, Oscar Wilde, Emile Zola.
Determinante no? Y podríamos extenderlo a todas los campos creativos, el resultado sería el mismo, incluso, de algunos actores y actrices de fuerte impacto en el mercado. ¿Pensas que darías tú humilde reino por conocer a Cameron Díaz o a Sharon Stone? Pues bien preparáte una buena pastilla de mentol, ambas son fumadoras y muy atractivas.
Vos crees que tu tipo de hombre se parece a Ben Afflek, Jude Law, Jack Nicholson, Colin Farrell o Sean Penn, dependiendo de tu edad o modo de atracción? Preparáte a darle un buen enjuague bucal, todos ellos, si, todos son fumadores.
Creo recordar que mi primer cigarrillo, en compañía de un café fue en el bar de Mitre y Alberti, aún existente. Seguro, descontando alguna novia de la infancia, mi primer “declaración” fue cigarrillo en mano. Es más, ya que esta nota es políticamente incorrecta, confesaré que sin un café y un cigarrillo mi vida sexual hubiera sido paupérrima. No lo fue, por suerte, aunque la tos sea cada vez más pronunciada.
Los amores y desamores, ocurren en un tiempo y lugar. Imaginar estos momentos de mi vida fuera del contexto de un café y un cigarrillo me resulta impropio, literalmente no mío.
Es el contexto el que determina y hace propio esos ámbitos. En Smoke (película estadounidense dirigida por Wayne Wang en 1995, Cigarros para América Latina, co- dirigida por el escritor Paul Auster) todo gira alrededor de la cigarrería.
“Dejar de fumar es fácil. Yo ya lo dejé unas cien veces” escribió Mark Twain (1835-1910).
Más difícil es ironizar ahora, cuando las nuevas formas de modernidad impulsan a la “salud” como centro del “bienestar”. En términos generales y dando por comprendidos los análisis económicos del caso (reconversión de las industrias cigarreras, aumento mundial en los gastos de salud, mayor cantidad de horas trabajadas per cápita, etc) lo “sano” es una imposición de mercado y por lo tal, frágil, efímera. Para Bauman, “la sociedad moderna líquida es aquella en que las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas de actuar se consoliden en unos hábitos y en unas rutinas determinadas”. Es decir no hay costumbre, localización, identidad.
Creemos, porque así se supone que pensemos, que somos más felices que un campesino Chino del siglo XIX, por ejemplo. Es cierto que nuestras condiciones materiales de vida, aún la de los millones de postergados en el mundo, son cuantitativamente mejores. Algunos podemos pensar, con riesgo, que cualitativamente puede haber más de una duda.
La historia cotidiana de la humanidad nos revela una misma búsqueda: el amor. ¿Es el amor saludable? Parece que si a juzgar por los cientos de estudios que así lo demuestran. ¿Nuestra sociedad facilita el amor? Es obvio que casi lo condena.
Por lo tanto los criterios de “saludable” son, como mínimo, una aventura intelectual. Mayor años de vida= mayor bienestar, sería la nueva ecuación. ¿Esto es generalizable, es decir, sociológicamente sostenible? Por cierto, no. ¿Quién garantiza que a mayor longevidad, mayor felicidad?
Leía hace poco que los “descubridores” de nichos de mercado, están desarrollando ofertas de consumo dirigidas a personas de más de cien años. Los cien actuales, son los ochenta de hace dos o tres décadas, rezan.
Desde el punto de vista conceptual, en cuanto a medidas estatales, resulta fácil balbucear lo “políticamente correcto”, termino tan asociado a razonamientos de cierto progresismo local.
No sin precaución advierto que no veo el carácter “progresista” de estas limitaciones al consumo del tabaco, en la medida en que existan opciones para el caso de los lugares públicos. Prohibimos el consumo del tabaco, pero estamos a favor de la eutanasia. La verdad esto es lógicamente insostenible. Si como “progresista” entendemos las políticas de respeto hacia la individualidad y sus opciones, a la vez que la protección de las culturas y diversidades del conjunto, estas políticas “antitabacales” son, lisa y llanamente, una discriminación.
Creo. y ya sin precaución. que este tipo de medidas aparecen como políticamente correctas, y son en su dermis, profundamente tilingas. Van ligadas en términos prácticos, a “medidas de seguridad” del mismo tenor conceptual, pero en distinta materia. Se parangonan con la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad (para mayores de edad) y del casco, en el caso de motocicletas. Recursos modestos (siendo extremadamente buenos con el adjetivo) de “gestión” de prohibir aquello que no podemos controlar.
¿El cigarrillo hace mal? Pues, claro!!!! Y mata. La mortandad por enfermedades cardiovasculares -ligadas al cigarrillo, pero no solamente adjudicables a él- representa alrededor del 30% a nivel mundial., siendo la primera causa. La segunda con un 25%, son las enfermedades infecciosas, que junto con la mortalidad materna 5%, son causas “asociadas” a la pobreza.
Llamativo que el principal argumento de los “restriccionistas” sea que el cigarrillo es la primera causa de mortandad “evitable” en el mundo. ¿La pobreza no es evitable? Aquí comienza el compendio de lugares comunes y tilinguerías argumentativas.
Es difícil entrar así en esta discusión numérica, y además no muy conducente. Para el INDEC la principal causas de muerte en la argentina sigue siendo “las enfermedades del sistema circulatorio”, divididas en “enfermedades cerebrovasculares” y “otros”, siendo otros más del 80% del total de esa categoría, están en una leve disminución y en porcentaje igual a la tasa mundial, es decir alrededor de un 30%. Pero es necesario aclarar que como “enfermedades del sistema circulatorio” ingresan una cantidad enorme de sucesos, incluso el clásico “paro cardio respiratorio”, cuyo origen podría ser tan variado como un gol, una hipotermia por dormir en la calle, o simplemente el final de una vida por cansancio. Paralelamente la tasa de mortandad por accidentes está creciendo a un ritmo cercano al 10% anual. ¿Es serio “prohibir” con estos datos?
Nunca sabremos - la medidas tilingas tiene eso- porqué no se recurrió a otro tipo de soluciones. ¿El sentido común no indicaba una medida simple, como la que cada propietario de negocio optara por trabajar con tabaco o sin tabaco, todo debidamente señalado en la puerta?
En España, dónde se aplicaron medidas similares, las cuales copiamos volviendo a vender oro por baratijas, hubo enconadas oposiciones. Javier Marías, escritor de esa nacionalidad decía "No hay mayor humillación, para un 30% de la población -unos 14 millones de individuos, nada menos-, que verse excluidos de la sociedad por tener una costumbre -o un vicio, tanto da- a la que el propio Estado al que representan nos ha alentado durante décadas”.
Si del cuidado de la salud se trata, llama la atención que los “políticamente correctos” no hayan hecho nada en nuestra ciudad para controlar la venta de la comida conocida como Fast Food.
En el año 2004 el cineasta estadounidense Morgan Spurlock, estrenó un documental llamado “Super Size Me”, traducido como “Súper engórdame” para América Latina. En él y durante 30 días el director se alimenta sólo en locales Mc´Donalds con tres comidas diarias. Los efectos en su salud fueron escandalosos: cambios de estado de ánimo, impotencia sexual, daños hepáticos, aumento considerable de colesterol, etc.
El propio cineasta concluyó que las prohibiciones deberían ser incluso mayores que a las del cigarrillo.
Claro que enfrentarse a Mc´Donalds no es tarea para políticos de medio vuelo. “Mc Libel“ es otro documental dirigido por Franny Armstrong en el cual se relata la historia del juicio entablado por Mc´Donalds contra militantes de Greenpace, por difamación.
¿No es la comida “chatarra” causal de una serie de problemas evidentes de salud? ¿No es el colesterol - producto de la ingesta sistemática de estas comidas- una de las causales de la mortandad por “problemas en el sistema circulatorio”? ¿No debería al menos obligarse a que estos locales posean una identificación advirtiendo de esto?.
Recordábamos ese tango tan popular, aquí y en el mundo., Café la humedad. El café en cuestión no fue ficción, como casi nada en el tango. Hoy es un “minimarket” en Boyacá y Gaona, ciudad de Bs. As. Nadie reparó en su valor cultural, para qué. En una ciudad gobernada por tilingos con estética moderna, recordar que allí alguien sintió nostalgia con gusto a café y cigarrillo, está de más.
Algo parecido ocurrirá sin duda en Mar del Plata (ya tenemos los tilingos, claro). Primero serán los pequeños café, ya aniquilados con la anterior ordenanza restrictiva. Luego lo serán otros, quizás los más concurridos. En el medio ocurrirán procesos de reconversión, intentando salvar aquello que será imposible. Y, paralelamente, seguiremos fumando, limitados socialmente, sancionados, pero lo haremos. ¿Cuál es el sentido de estas medidas? W. Churchil, siendo jóven, logró almorzar con Sir William Harcourt, “En el curso de una conversación en la me arrogué, me meto, un papel nada modesto, pregunté: ¿Y qué ocurrirá entonces?. Querido Winston- contestó el anciano estadista victoriano- la experiencia de mi larga vida me ha hecho convencerme de que la cosas no ocurren”. (W. Churchil, La Crisis Mundial.)
Es probable que este recuerdo haya acompañado a W. C toda su vida política. En su vejez escribió “he pasado la mayor parte de mi vida tratando de solucionar cuestiones que se solucionaban solas con el tiempo”.
Cuanta sabiduría, frente a tanta ignorancia.
jueves, 31 de marzo de 2011
Acerca de colectoras y reforma política.
Si hay un tema político sobre el cual se habla mucho y mal es el de la reforma política. Ignorancia?, operaciones mediáticas?, confusiones deliberadas? Un poco de todo, seguramente.
No es motivo de esta nota, profundizar acerca de la llamada “reforma política”, magma sintáctico en el cual algunos medios pretenden sintetizar entramados sociales y políticos de altísima complejidad. Sólo para tener en cuenta: una reforma política es aquella que produce una fuerte ruptura del orden hasta allí conocido con respecto a quienes, cómo y cuando establecen la relación representando/ representante. En este sentido la Ley llamada Sáenz Peña y el voto femenino son dos paradigmas ilustrativos en nuestro país.
Sí es motivo de esta nota aceptar el desafío de la sinécdoque (tropo que consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes, o viceversa)mediática . Hablaremos entonces de las malditas “listas colectoras”.
Primer escollo a superar: la falta de memoria, desmemoria o simplemente caradurismo de algunos de nuestros dirigentes de diferente pelaje, claro.
Ahora que la historia nos estalla en la cara por fin, recordar, realizar racontos puede ser un ejercicio intelectual saludable, y sobre todo necesario. Veamos.
Corría el año 1983 y los partidos políticos se aprestaban a definir sus candidatos, sea con elecciones internas, UCR, PI y otros o mediante un mix de congresos e internas: PJ.
Raúl Alfonsín, convertido en el modelo de demócrata ejemplar, triunfa en la interna partidaria sobre… se acuerdan?... Fernando de la Rúa. Qué elegían en esa interna: sólo fórmula nacional. A partir de allí, al menos en la Provincia de Buenos Aires, se convocó a otra (!!) elección interna para el resto de los cargos incluso los partidarios.
El ya candidato a Presidente por la UCR, encabezó la lista única de delegados al Comité Nacional por la Provincia, sábana que arrastraba por debajo candidatos para una gran cantidad de categorías, entre ellas las de Intendentes y Concejales.
Esa lista fue distribuida a todos (mediante un acuerdo integrativo, perdedores de la interna nacional incluidos) lo que permitió que, en nuestra ciudad de Mar del Plata, Don Ángel Roig (Línea Nacional) triunfara y fuese candidato a Intendente, luego electo.
La verdad es que esa lista, tenía “colectoras”, tan verdad que a partir de allí la UCR utilizó siempre esa técnica electoral en sus internas.
Si los partidos políticos son herramientas esenciales de una democracia no se observa el porqué se objete con tamaña preocupación la posibilidad de “colectoras”. Es más, es muy probable que la propia UCR las termine usando, como ya las ha usado en varias provincias.
Es cierto que con esta herramienta y su producto más tremendo, las listas “espejo”, (mismos candidatos llevados por distintos partidos) se han contabilizado como ganadores a perdedores. El triunfo de Ruckauf sobre F. Meijide es quizás, la prueba más rocambolesca.
AZA. PARA EL TRAB, LA JUST. Y LA EDUC. 2.996.483
CONCERTACION JUST. PARA EL CAMBIO* 2.712.218
Como se apreciará la Alianza ganó la Provincia de Buenos Aires por una diferencia de 280.000 votos. Pero el asterisco es propio de la Junta electoral y reza:
*La Resolución del 1/11/99 de la H. Junta Electoral en su Art. 3º expresa: Determinar que corresponde acumular los votos de los partidos Acción por la República y Unión del Centro Democrático a los obtenidos por la Alianza Concertación Justicialista para el Cambio, al asignar los cargos de las categorías en la que hubieren presentado candidatos comunes en los comicios celebrados el 24 de octubre de 1999 en la Provincia de Buenos Aires".
Recordemos que estos partidos presentaron a los mismos candidatos en sus propias boletas, ni siquiera las añadieron. Y esto fue avalado por la Junta Electoral de Provincia.
Muchos de los dirigentes del PJ de la Provincia que en ese entonces delinearon ese sistema, hoy dicen ser contrarios a cualquier colectora.
Qué es lo que temen. El municipio de Quilmes nos da una respuesta. En 2007, Francisco “Barba” Gutiérrez, dirigente combativo histórico de la UOM y kirchnerista, reflota como herramienta electoral al Polo Social, y pegado a la boleta del Frente para la Victoria, GANA LAS ELECCIONES de su Municipio, dejando atrás a otros candidatos del mismo espacio.
Es claro a esta altura que, como cualquier otra herramienta en política, su utilización es directamente proporcional a los intereses en juego.
Alguien escribía hace tiempo “el debate acerca de los procedimientos, es inherente a la política”.
Para bien o para mal de unos y otros, el debate acerca de las colectoras se llama Martín Sabbatella. No es un debate teórico, objetivado. Es un debate político. Un ejemplo puede ser las declaraciones de Hugo Curto, Intendente de 3 de Febrero.
Trató de oportunista a Sabbatella y al hacerlo obliga a una reflexión sobre su propio pasado. Error ? Si. Qué es lo que lo desespera? Digámoslo claramente: la posibilidad de la ruptura del orden consagrado en la Provincia de Buenos Aires.
En términos pragmáticos: nadie en su sano juicio puede dudar de dónde estarán alineados en los grandes temas nacionales los diputados nacionales del Nuevo Encuentro (recuérdese el tema de la 125), y tampoco nadie duda (menos Curto y cia) qué harán Concejales, Legisladores Provinciales e Intendentes de esa fuerza, en relación al estatus quo provincial. No son parte de eso, ni lo serán.
Curto (que sólo sirve aquí de ejemplificación, con sus cuatro!!! reelecciones)) fue menemista, duhaldista, y luego kirchnerista (pasando por el gerenciamiento de Sola). Es, supongo, del lote de dirigentes que quieren que Scioli se plante ante la presidente alambrando de nuevo la Provincia de Buenos Aires. Fue además designado por Duhalde para conversar con el kirchnerismo en el año 2005, cuando Cristina enfrentó a Chiche Duhalde. Apoyó a esta última y junto con Luis Acuña (Hurlingham) y Osvaldo Amieiro (San Fernando) a los 20 días de elección se declaró militante de la causa nacional encabezada por Néstor. Decía Página 12 “Los tres –Curto, Acuña y Amieiro– cayeron derrotados en sus propios municipios ante el Frente para la Victoria, aunque todos lograron descontar a nivel comunal la diferencia que para cargos nacionales y provinciales llegaron a casi duplicarlos en votos” Miguel Jorquera. 10/11/2005.
El dice que “Sabbatella es como Cobos” (la estará candidateando para vice?. Por si fuera poco este hombre que quiera “ayudar” a la Presidenta, enfrenta más de 20 causas en la justicia.
Su articulación política es la estructura, poderosa por cierto, del PJ provincial. No es un dato menor que la única condición que se le impuso con éxito a Néstor Kirchner en el 2003 fuera, justamente, las listas cerradas en la Provincia de Buenos Aires. Dato menor en cuanto al proceso histórico, pero demostrativo de los intereses en juego.
El ex presidente tuvo la habilidad increíble de someter a esa estructura con dos grandes movimientos. Por “arriba” conduciendo con políticas y firmeza, por “abajo” potenciando a miles de dirigentes sociales en el armado de una estructura alternativa.
Estos dirigentes, mayoritariamente del conurbano, pero no solamente, le temen a la cosecha de esa producción política. De allí los alineamiento y por supuesto los temores.
Las elecciones en Catamarca y Chubut, les deben haber agravado la acidez estomacal. Sin entrar en detalles en ellas, parecería ser que la imagen de Cristina tracciona fuertemente y que se respiran aires de cambio. Colgados o no a una boleta, muchos de esos dirigentes difícilmente puedan ser portadores de nuevos tiempos. Aquí debería estar centrado el debate.
W. Churchill hacia 1922 y luego de ser un importante ministro “tory”, aunque liberal, había perdido “su” escaño en la Cámara de Representantes. Se presenta en el distrito de Dundee y es derrotado. Estos son sus comentarios: “Enormes masas de población que hasta entonces no habían tenido derecho a voto por no pagar impuestos, mujeres pobres y mozas de molino acudieron a las urnas en las últimas dos horas de la jornada electoral (…). La mayoría obtenida en mi anterior victoria de quince mil votos, quedo barrida y perdí por diez mil”.
Hagan números.
No es motivo de esta nota, profundizar acerca de la llamada “reforma política”, magma sintáctico en el cual algunos medios pretenden sintetizar entramados sociales y políticos de altísima complejidad. Sólo para tener en cuenta: una reforma política es aquella que produce una fuerte ruptura del orden hasta allí conocido con respecto a quienes, cómo y cuando establecen la relación representando/ representante. En este sentido la Ley llamada Sáenz Peña y el voto femenino son dos paradigmas ilustrativos en nuestro país.
Sí es motivo de esta nota aceptar el desafío de la sinécdoque (tropo que consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes, o viceversa)mediática . Hablaremos entonces de las malditas “listas colectoras”.
Primer escollo a superar: la falta de memoria, desmemoria o simplemente caradurismo de algunos de nuestros dirigentes de diferente pelaje, claro.
Ahora que la historia nos estalla en la cara por fin, recordar, realizar racontos puede ser un ejercicio intelectual saludable, y sobre todo necesario. Veamos.
Corría el año 1983 y los partidos políticos se aprestaban a definir sus candidatos, sea con elecciones internas, UCR, PI y otros o mediante un mix de congresos e internas: PJ.
Raúl Alfonsín, convertido en el modelo de demócrata ejemplar, triunfa en la interna partidaria sobre… se acuerdan?... Fernando de la Rúa. Qué elegían en esa interna: sólo fórmula nacional. A partir de allí, al menos en la Provincia de Buenos Aires, se convocó a otra (!!) elección interna para el resto de los cargos incluso los partidarios.
El ya candidato a Presidente por la UCR, encabezó la lista única de delegados al Comité Nacional por la Provincia, sábana que arrastraba por debajo candidatos para una gran cantidad de categorías, entre ellas las de Intendentes y Concejales.
Esa lista fue distribuida a todos (mediante un acuerdo integrativo, perdedores de la interna nacional incluidos) lo que permitió que, en nuestra ciudad de Mar del Plata, Don Ángel Roig (Línea Nacional) triunfara y fuese candidato a Intendente, luego electo.
La verdad es que esa lista, tenía “colectoras”, tan verdad que a partir de allí la UCR utilizó siempre esa técnica electoral en sus internas.
Si los partidos políticos son herramientas esenciales de una democracia no se observa el porqué se objete con tamaña preocupación la posibilidad de “colectoras”. Es más, es muy probable que la propia UCR las termine usando, como ya las ha usado en varias provincias.
Es cierto que con esta herramienta y su producto más tremendo, las listas “espejo”, (mismos candidatos llevados por distintos partidos) se han contabilizado como ganadores a perdedores. El triunfo de Ruckauf sobre F. Meijide es quizás, la prueba más rocambolesca.
AZA. PARA EL TRAB, LA JUST. Y LA EDUC. 2.996.483
CONCERTACION JUST. PARA EL CAMBIO* 2.712.218
Como se apreciará la Alianza ganó la Provincia de Buenos Aires por una diferencia de 280.000 votos. Pero el asterisco es propio de la Junta electoral y reza:
*La Resolución del 1/11/99 de la H. Junta Electoral en su Art. 3º expresa: Determinar que corresponde acumular los votos de los partidos Acción por la República y Unión del Centro Democrático a los obtenidos por la Alianza Concertación Justicialista para el Cambio, al asignar los cargos de las categorías en la que hubieren presentado candidatos comunes en los comicios celebrados el 24 de octubre de 1999 en la Provincia de Buenos Aires".
Recordemos que estos partidos presentaron a los mismos candidatos en sus propias boletas, ni siquiera las añadieron. Y esto fue avalado por la Junta Electoral de Provincia.
Muchos de los dirigentes del PJ de la Provincia que en ese entonces delinearon ese sistema, hoy dicen ser contrarios a cualquier colectora.
Qué es lo que temen. El municipio de Quilmes nos da una respuesta. En 2007, Francisco “Barba” Gutiérrez, dirigente combativo histórico de la UOM y kirchnerista, reflota como herramienta electoral al Polo Social, y pegado a la boleta del Frente para la Victoria, GANA LAS ELECCIONES de su Municipio, dejando atrás a otros candidatos del mismo espacio.
Es claro a esta altura que, como cualquier otra herramienta en política, su utilización es directamente proporcional a los intereses en juego.
Alguien escribía hace tiempo “el debate acerca de los procedimientos, es inherente a la política”.
Para bien o para mal de unos y otros, el debate acerca de las colectoras se llama Martín Sabbatella. No es un debate teórico, objetivado. Es un debate político. Un ejemplo puede ser las declaraciones de Hugo Curto, Intendente de 3 de Febrero.
Trató de oportunista a Sabbatella y al hacerlo obliga a una reflexión sobre su propio pasado. Error ? Si. Qué es lo que lo desespera? Digámoslo claramente: la posibilidad de la ruptura del orden consagrado en la Provincia de Buenos Aires.
En términos pragmáticos: nadie en su sano juicio puede dudar de dónde estarán alineados en los grandes temas nacionales los diputados nacionales del Nuevo Encuentro (recuérdese el tema de la 125), y tampoco nadie duda (menos Curto y cia) qué harán Concejales, Legisladores Provinciales e Intendentes de esa fuerza, en relación al estatus quo provincial. No son parte de eso, ni lo serán.
Curto (que sólo sirve aquí de ejemplificación, con sus cuatro!!! reelecciones)) fue menemista, duhaldista, y luego kirchnerista (pasando por el gerenciamiento de Sola). Es, supongo, del lote de dirigentes que quieren que Scioli se plante ante la presidente alambrando de nuevo la Provincia de Buenos Aires. Fue además designado por Duhalde para conversar con el kirchnerismo en el año 2005, cuando Cristina enfrentó a Chiche Duhalde. Apoyó a esta última y junto con Luis Acuña (Hurlingham) y Osvaldo Amieiro (San Fernando) a los 20 días de elección se declaró militante de la causa nacional encabezada por Néstor. Decía Página 12 “Los tres –Curto, Acuña y Amieiro– cayeron derrotados en sus propios municipios ante el Frente para la Victoria, aunque todos lograron descontar a nivel comunal la diferencia que para cargos nacionales y provinciales llegaron a casi duplicarlos en votos” Miguel Jorquera. 10/11/2005.
El dice que “Sabbatella es como Cobos” (la estará candidateando para vice?. Por si fuera poco este hombre que quiera “ayudar” a la Presidenta, enfrenta más de 20 causas en la justicia.
Su articulación política es la estructura, poderosa por cierto, del PJ provincial. No es un dato menor que la única condición que se le impuso con éxito a Néstor Kirchner en el 2003 fuera, justamente, las listas cerradas en la Provincia de Buenos Aires. Dato menor en cuanto al proceso histórico, pero demostrativo de los intereses en juego.
El ex presidente tuvo la habilidad increíble de someter a esa estructura con dos grandes movimientos. Por “arriba” conduciendo con políticas y firmeza, por “abajo” potenciando a miles de dirigentes sociales en el armado de una estructura alternativa.
Estos dirigentes, mayoritariamente del conurbano, pero no solamente, le temen a la cosecha de esa producción política. De allí los alineamiento y por supuesto los temores.
Las elecciones en Catamarca y Chubut, les deben haber agravado la acidez estomacal. Sin entrar en detalles en ellas, parecería ser que la imagen de Cristina tracciona fuertemente y que se respiran aires de cambio. Colgados o no a una boleta, muchos de esos dirigentes difícilmente puedan ser portadores de nuevos tiempos. Aquí debería estar centrado el debate.
W. Churchill hacia 1922 y luego de ser un importante ministro “tory”, aunque liberal, había perdido “su” escaño en la Cámara de Representantes. Se presenta en el distrito de Dundee y es derrotado. Estos son sus comentarios: “Enormes masas de población que hasta entonces no habían tenido derecho a voto por no pagar impuestos, mujeres pobres y mozas de molino acudieron a las urnas en las últimas dos horas de la jornada electoral (…). La mayoría obtenida en mi anterior victoria de quince mil votos, quedo barrida y perdí por diez mil”.
Hagan números.
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